Se han encontrado 1 estudio comparativo y dos series de casos que comparan las tasas de hemólisis en las muestras de sangre extraídas con campana vacutainer a través de un catéter venoso periférico (CVP) (aunque no especifican si llevan válvula antirreflujo o no). Además 1 Guía de Práctica Clínica (GPC) y 1 revisión narrativa evalúan los factores asociados a la aparición de hemólisis en la toma de muestras de sangre y hacen recomendaciones sobre la técnica a seguir para evitarla. En general las evidencias desaconsejan la toma de muestras de sangre desde el CVP y señalan que aparece una mayor tasa de hemólisis cuando se utilizan sistemas vacutainer.
El estudio comparativo(1) identifica los factores que influyen en la hemólisis de las muestras de sangre tomadas en un Servicio de Urgencias (SU) a través de los datos obtenidos en las encuestas (n = 454) realizadas a enfermeras y técnicos de urgencias. Se comparó la técnica predominante para la extracción de sangre, a través de los catéteres intravenosos (CI) (69% [n = 255]), frente a una nueva venopunción con agujas rectas (31% [n = 117]). El 32% del total de las muestras tenían algún grado de hemólisis, siendo rechazadas por el laboratorio el 13%. Las extracciones de sangre a través de CI dio como resultado unas tasas de hemólisis y cancelación de las muestras significativamente mayores que las obtenidas con aguja recta (20% frente a <1%, P <0,001). Señala que la hemólisis de muestras del CI fue mayor cuando se utilizó un vacutainer que cuando fueron obtenidas con jeringa (22% canceladas versus 9% cancelada, P = 0.02). Concluye que la extracción de sangre a través de CI se asoció con hemólisis significativamente mayor que la extracción de sangre con agujas rectas. Usando una combinación de CI y vacutainer se causa más hemólisis que usando un CI con una jeringa.
El estudio de serie de casos (2) determina qué factores se asocian a las mayores tasas de hemólisis de las muestras de sangre en un SU. Para ello se diseñó un cuestionario en relación a los métodos de flebotomía utilizados y a los equipos disponibles y se distribuyó entre los profesionales que realizaban las tomas de las muestras. Se cumplimentó un cuestionario en cada toma de sangre (n=227 ).
Algunas de las variables que se midieron:
- Método: punción venosa o canulación intravenosa (CIV)
- Sistema: jeringa, vacutainer; y Tamaño de la aguja (23G 21G o) o de la CIV (24G, 22G, 18G o 16G)
- Flujo sanguíneo: rápido, moderado o lento; y Dificultad de la punción/CIV: fácil, moderada o severa.
- Volumen de la muestra en mililitros (ml)
- Tiempo de toma de la muestra y Tiempo del proceso en el laboratorio.
Presentaron hemólisis 45 muestras (19,8%). El uso del sistema vacutainer se asoció con una mayor tasa de hemólisis (odds ratio (OR) 6,0; 95% intervalo de confianza, 2,3 a 15,1). Los otros factores medidos tuvieron un efecto estadístico no significativo sobre la hemólisis (P> 0,05). Concluyen que se debería cambiar las actitudes acerca de los equipos utilizados para el muestreo de sangre en los SU. Los autores realizan un estudio posterior(3) donde comparan los resultados del estudio anterior con los resultados de una nueva cumplimentación del mismo cuestionario tras realizar una revisión de la literatura y llevar a cabo un programa educativo con el propósito de reducir la hemólisis. Tras cumplimentar el cuestionario (n = 204), se encontraron los siguientes cambios: aumento del uso de jeringa en lugar de vacutainer (antes el 64,3%, después el 98,5%, P <.01), aumento de tasa de punción venosa para tomar las muestras (26% - 36,8%, P = .02), aumento del volumen de la muestra (de 4.5 ml a 5.2 ml, P <.01) y redución del intervalo de muestreo para el análisis (60,8-48,4 minutos, p <.01). Se logró una reducción de la hemólisis del 19,8% (antes) al 4,9% (después) (P <0,001). Además, esto se tradujo en un ahorro económico en el SU. Se concluye que la realización de un programa educativo en los SU hospitalario puede ser capaz de reducir significativamente las tasas de hemólisis en las muestras de sangre.
La GPC(4) para la terapia de infusión, con respecto a la toma de muestras de sangre a través de los dispositivos de acceso periférico indica que la sangre no debe ser extraída forma rutinaria a través de un equipo de administración de infusión, fundamentalmente en adultos. Aunque si podría realizarse en el primer momento tras la colocación del dispositivo. Si fuera necesario realizar la toma después, se puede efectuar utilizando una jeringa grande (mayor de 10 ml) o un sistema con vacío, aunque esto puede aumentar la posibilidad de hemólisis. Indica que se debería considerar la utilización de una jeringa más pequeña para obtener las muestras. Señala que el método más adecuado para la obtención de muestras de sangre de los dispositivos de acceso venoso no ha sido establecido aún por la investigación.
La revisión narrativa (5) valora si la obtención de muestras de sangre desde los CVP es la mejor práctica y categoriza los factores asociados con la hemólisis: los anatómicos/fisiológicos y los relacionados con el equipo y/o con la técnica. Con respecto al equipo se centró en el uso de Vacutainer o jeringas, catéteres de plástico, tamaño de los tubos de las muestras, etc. Señala que las obstrucciones parciales del catéter pueden aumentar la fuerza de aspiración cuando se utilizan jeringas. La fuerza de aspiración, relacionada con el tamaño de la aguja y de la jeringa, la velocidad de extracción, obstrucción parcial del catéter, etc., influye directamente en la aparición o no de hemólisis. Señala la necesidad de realizar investigación sobre si la capacidad de mas o menos vacio de los tubos de recogida de la muestra implica mas o menos hemólisis. Entre los factores técnicos incluye: dificultad al colocar el catéter (intentos múltiples) o al recoger la muestra; llenar menos de la mitad el tubo; usar excesiva fuerza al aspirar o llenar los tubos.
Indica que los resultados de la investigación y los fabricantes (evidencia III)(*) desalientan la toma de muestras desde los catéteres intravenosos, pues el material a menudo es de plástico dúctil, manteniéndose abierta la luz bajo la presión positiva de la administración de líquidos y medicamentos, pero puede colapsarse bajo presión negativa cuando se toman muestras de sangre, causando hemólisis.
Recomienda, en general, que las muestras se obtengan a través de punción venosa, preferiblemente mediante Vacutainers con agujas rectas cuyo lumen tengan una superficie lisa y sólida a la que no afecta la presión de la aspiración que pueda aumentar la hemólisis. Si no se puede evitar la recogida de sangre mediante jeringa, se recomienda que esta sea grande (3-10 ml). También se puede recoger las muestras en el momento de la inserción del CVP, indicando excepciones para recogerlas con posterioridad: para reducir el número de pinchazos en pacientes con riesgo elevado de hemorragia, que han recibido agentes trombolíticos o con acceso venoso difícil, también en momentos de urgencias, aunque esta práctica está asociada con una mayor hemólisis, lo que puede dar lugar a retrasos en el diagnóstico y tratamiento.
(*) Ver niveles de evidencias en la GPC.