[La pregunta se ha desarrollado teniendo en cuenta el concepto de catéter intravenoso, en general, y no se ha hecho distinción entre catéter venoso central y periférico, ya que no se han encontrado estudios que comparen entre muestras obtenidas por venopunción frente a las obtenidas específicamente a través de catéteres venosos centrales]
Según la información encontrada, en el entorno comunitario, cuando las condiciones de la persona son adecuadas, la técnica indicada para la extracción de sangre es la venopunción con sistema cerrado (aguja recta y tubos de vacío) para la prevención de la hemólisis y contaminación de las muestras.
Las Directrices de la Organización Mundial de la Salud sobre extracción de sangre y las mejores prácticas en flebotomía(1) recomiendan, que no se extraiga sangre de un sitio de acceso venoso periférico existente porque esta técnica puede dar resultados falsos. La hemólisis, la contaminación y la presencia de líquidos y medicamentos administrados por vía intravenosa pueden alterar los resultados. El profesional sanitario, puede acceder a las vías venosas centrales para obtener muestras, siguiendo los protocolos establecidos en el Áres de Salud; sin embargo, las muestras de las vías centrales conllevan un riesgo de contaminación o resultados de pruebas de laboratorio erróneos.
Es aceptable, pero no ideal, extraer muestras de sangre cuando se introduce por primera vez un catéter intravenoso, antes de conectarlo al sistema de fluidoterapia.
En una revisión sistemática y metanálisis(2) , sobre hemólisis espuria en muestras de sangre extraídas de catéteres intravenosos, el número total de pacientes incluídos fue de 14.796 en 13 estudios que evaluaron el catéter y los tubos de vacío versus la aguja recta y los tubos de vacío, y 1.251 en 4 estudios que evaluaron el catéter y los tubos de vacío versus el catéter y la aspiración manual. Se encontró un riesgo significativo de hemólisis en los estudios que evaluaron el catéter y los tubos de vacío versus la aguja recta y los tubos de vacío [odds ratio (OR) 3,4; intervalo de confianza (IC) del 95% = 2,9-3,9 y riesgo relativo (RR) 1,07; IC del 95% = 1,06-1,08], así como en los estudios que evaluaron el catéter y los tubos de vacío versus el catéter y la aspiración manual de sangre (OR 3,7; IC del 95% = 2,7 a 5,1 y RR 1,32; IC del 95% = 1,24 a 1,40). En conclusión, la recolección de muestras a través de catéteres intravenosos se asoció con un riesgo significativamente mayor de hemólisis espuria en comparación con la sangre extraída por método estándar a través de aguja recta, y este riesgo se amplifica aún más cuando los catéteres intravenosos se asocian con tubos de sangre de vacío en comparación con la aspiración manual.
Se ha encontrado también una revisión de la literatura(3) con una búsqueda que se realizó en MEDLINE y CINAHL con las palabras clave: flebotomía, catéteres intravenosos, vacutainers y hemólisis. Se recuperaron ocho estudios con diseño observacional, descriptivo, comparativo o experimental. En la mitad de los estudios, se comparó la hemólisis entre las muestras recogidas de catéteres intravenosos y las muestras recogidas de venopunciones; en un estudio, se comparó hemólisis entre tubos de 5 y 10 ml; y en 3 estudios, se investigaron las causas de hemólisis de muestras obtenidas de catéteres intravenosos. La hemólisis varió considerablemente entre métodos y unidades. La hemólisis ocurrió del 3,3% al 77% de las muestras de sangre obtenidas por medio de catéteres intravenosos, mientras que ocurrió solo en el 0% al 3,8% de las muestras de sangre obtenidas mediante venopunción. La hemólisis de muestras obtenidas de catéteres intravenosos mediante diferentes métodos osciló entre 5,6% y 77% para muestras obtenidas con un tubo de vacío 3,3% a 49% para muestras obtenidas con jeringa, 12,8% a 49% para muestras obtenidas de catéteres intravenosos recién implantados, y 24% para muestras obtenidas de catéteres más antiguos. Como resultado de esta evidencia, los autores sugieren que no se deberían recolectar muestras de sangre de nuevos catéteres intravenosos o de catéteres intravenosos establecidos.
Algunas excepciones clínicas incluyen pacientes que reciben agentes trombolíticos o pacientes con mayor riesgo de hemorragia, o posiblemente en una situación de emergencia con acceso vascular limitado, aunque la hemólisis también puede suceder y esto podria retrasar el inicio del tratamiento. En general, las muestras de sangre para análisis de laboratorio deben obtenerse mediante punción venosa, preferiblemente utilizando dispositivos con agujas rectas, ya que estas agujas proporcionan una superficie interior lisa y sólida que no se ve afectada por la presión de extracción, lo que puede aumentar la hemólisis.
Finalmente el documento de consenso del Grupo de Trabajo de la Federación Europea de Química Clínica y Medicina de Laboratorio (EFLM) para la Fase Preanalítica (WG-PRE) y el Grupo de Trabajo Latinoamericano para la Fase Preanalítica (WG-PRE-LATAM) de la Confederación Latinoamericana de Bioquímica Clínica (COLABIOCLI)(4),proporciona una recomendación conjunta para la toma de muestras de sangre venosa y no recomienda la toma de muestras de sangre a través de catéter intravenoso, indicando que este método aumenta el riesgo de hemólisis. En casos donde la recolección de sangre con catéter sea la única opción, sugiere que se debería tener cuidado para minimizar el riesgo de hemólisis y contaminación de la muestra, causada por la mezcla de fluidos intravenosos o solución de limpieza.