En una pregunta incluida en el Banco de Preevid en 2015 se concluía, en base a los documentos consultados, que la anticoncepción de emergencia (AE) oral con la “píldora del día después”, administrada durante las primeras semanas de gestación no afectaba al desarrollo embrionario.
Tras la consulta de documentos de reciente publicación y/o actualización la conclusión que se extrae es similar: la AE oral con levonorgestrel (LNG) (pero también con acetato de ulipristal [UPA]) no parece afectar al desarrollo del embarazo ni interferir con el desarrollo embrionario, cuando se toma de forma inadvertida durante fases muy tempranas de la gestación.
Las guías de práctica clínica (GPC) sobre criterios médicos de elegibilidad para el uso de anticonceptivos consultadas(1-3) coinciden en indicar que no hay daño conocido para la mujer, el curso de su embarazo o el feto si se usa accidentalmente AE oral (UPA o LNG) durante el embarazo.
De documentos específicos sobre AE destacamos:
En una revisión de la Organización Mundial de la Salud sobre AE(4), publicada en 2021, se indica que la anticoncepción de urgencia no puede interrumpir un embarazo establecido ni dañar al embrión en desarrollo.
En una GPC sobre AE de la “Faculty of Sexual and Reproductive Healthcare”(5), actualizada en 2020, encontramos como recomendación que si una mujer ha tenido un coito no protegido antes en el ciclo (más de 5 días antes de consultar para AE, así como en los últimos 5 días) y puede estar en riesgo de un embarazo muy temprano, se puede usar AE con UPA o LNG, ya que la evidencia sugiere que estas estrategias no interrumpen un embarazo existente y no se asocian con anomalías fetales. (Grado de recomendación D)*
Explica la guía que los datos disponibles sugieren que la AE con UPA no interrumpe el embarazo existente ni aumenta el riesgo de anormalidad fetal si se toma en una etapa muy temprana del embarazo. Hace referencia a que el Comité de Medicamentos para Uso Humano (CHMP) de la Agencia Europea de Medicamentos revisó la evidencia en 2014 (ver informe) y concluyó que (1) los estudios no clínicos demuestran que la AE con UPA no es teratogénica ni letal para el embrión y (2) la evidencia clínica de los estudios posteriores a la comercialización (incluidos 568 embarazos expuestos) demuestra que la AE con UPA tomada en el embarazo muy temprano no aumenta el riesgo de aborto espontáneo o anormalidad en el desarrollo. (Nivel de evidencia 2+)*
En cuanto a la AE con LNG la guía informa que no hay evidencia de que interrumpa el embarazo existente o afecte negativamente los resultados del embarazo si se toma en fases muy tempranas de este. Por lo tanto, la AE con LNG puede usarse si ha habido un coito no protegido antes en el ciclo, así como en los últimos 4 días. (Nivel de evidencia 4)*
La GPC del “American College of Obstetricians and Gynecologists “ sobre AE (reafirmada en 2022)(6) incluye un apartado sobre efectos sobre el embarazo y comenta que, aunque ningún estudio ha investigado específicamente los efectos adversos de la exposición a las píldoras anticonceptivas de emergencia durante el embarazo temprano, sin embargo, numerosos estudios sobre el riesgo teratogénico de la concepción durante el uso diario de anticonceptivos orales (incluidas las preparaciones más antiguas con dosis más altas) no han encontrado un aumento del riesgo ni para la mujer embarazada ni para el feto en desarrollo.
En otra GPC, publicada por el “International Consortium for Emergency Contraception” y la “International Federation of Gynecology and Obstetrics"(7), se comenta que si se toman después de la implantación, los regímenes de LNG y UPA no tienen efecto sobre un embarazo existente y no aumentan las tasas de aborto espontáneo.
En adolescentes, una GPC de la “American Academy of Pediatrics”(8) comenta igualmente que no se conoce que existan daños para la mujer, el embarazo o el feto por el uso involuntario de AE oral durante el embarazo,
De forma similar, el sumario de evidencia de Uptodate sobre AE(9) establece que ninguno de estos medicamentos (LNG o UPA) interfiere con la implantación de un óvulo fertilizado o con un embarazo establecido.
Se han revisado, además, las fichas técnicas de los preparados de LNG para AE comercializados en España y encontramos en todos información similar a la de la ficha técnica seleccionada(10): la administración de LNG no interrumpirá un embarazo existente y, en el caso de que el embarazo continúe, los limitados datos epidemiológicos de que se dispone no indican efectos adversos sobre el feto; no obstante, no existen datos clínicos sobre las consecuencias potenciales si se toman dosis mayores de 1,5 mg de LNG.
En la evaluación del fármaco de Uptodate(11) se indica también que no se han observado efectos adversos para la madre o el feto después de una exposición involuntaria a AE con LNG durante el embarazo.
*Ver en el texto completo de la guía.