[La técnica del dedo-jeringa consiste en introducir dentro de la boca del niño el dedo limpio de forma que se haga una ligera palanca, (apoyando el dedo en la zona alveolar superior y desplazando la mandíbula inferior hacia abajo) a la vez que con la otra mano se introduce la jeringa para administrar la leche materna. Al introducir el dedo es importante no sobrepasar nunca el primer tercio de la lengua.]
En la búsqueda se ha encontrado una Guía de Práctica Clínica (GPC) que no recomienda, por falta de evidencias, el uso de la jeringa y el dedo en la alimentación del bebé prematuro. Sin embargo, 2 revisiones narrativas, 1 monografía, y 3 estudios (uno cualitativo) apoyan la alimentación con dedo, incluso por encima del uso de los biberones, ya que estos pueden dar lugar al llamado “Síndrome de Confusión de Pezón”. Por otra parte una Revisión Sistemática (RS) que valora diversas técnicas de estimulación oral, antes o durante la succión nutricional, para promover la alimentación oral en prematuros señala los efectos adversos de la técnica del dedo.
Una GPC para el amamantamiento saludable de niños pretérmino(1) del año 2001, indica que hay muchas maneras de proporcionar alimentos suplementarios a un bebé prematuro que todavía está aprendiendo a amamantar, ganando peso y madurando. Los métodos recomendados son: la Sonda, la Copa, el Biberón y Apoyos a la lactancia. Sin embargo señala que no hay evidencia que apoye el uso de la jeringa o la alimentación con dedos en la población infantil prematura.
Sin embargo el resto de la investigación localizada apoya la alimentación con dedo, incluso por encima del uso de los biberones, ya que estos pueden dar lugar al llamado “Síndrome de Confusión de Pezón” :
Una revisión narrativa(2) sobre los problemas de la lactancia asociados con la introducción temprana de biberones y chupetes durante la LM indica que esta introducción temprana puede hacer que la succión sea menos eficaz o puede dar lugar a la negativa del pecho, dando lugar así al fracaso del desarrollo, cólico y llanto, alimentación prolongada y frecuente, pezones irritados y agrietados para la madre y puede contribuir a la aparición de conductos obstruidos y mastitis. Se pueden utilizar métodos alternativos a los biberones cuando la suplementación está indicada. Incluyen el uso de un auxiliar de lactancia, alimentación con los dedos o alimentación con taza, cuchara o cuentagotas.
Otra revisión narrativa sobre la lactancia(3) señala la técnica de jeringa o del dedo-jeringa como la preferiblemente indicada para bebés prematuros o de pocas semanas. Se puede hacer utilizando únicamente la jeringa y vertiendo la leche sobre la lengua del bebé para que éste la vaya ingiriendo (de ser necesario gota a gota); nunca hay que introducirla dentro de la boca ni verter allí su contenido.
Una monografía sobre los factores que limitan la alimentación con leche materna (LM) en una Unidad de Neonatología,(4) con respecto a los diferentes tipos de alimentación, señala que para bebés prematuros o de pocas semanas, alimentarlos con jeringa puede ser una muy buena alternativa. Pero a veces por este sistema se derrama leche fuera de la boca del bebé, para evitarlo es muy útil utilizar la técnica del dedo-jeringa. Esto está especialmente indicado en el caso de bebés que hayan desarrollado el “Síndrome de Confusión de Pezón” ya que el uso del dedo sirve asimismo para realizar un ejercicio de fisioterapia de la succión, controlando la correcta posición de labios y lengua, manteniendo su boca abierta y enseñando al bebé la forma correcta de succionar.
Un estudio (5) señala que las madres de recién nacidos a término y pre-término experimentan frecuentemente problemas en la LM que hacen necesario el uso de alimentación complementaria. Aunque la alimentación con biberón se usa con mayor frecuencia, se recomienda no utilizarlo para evitar el “Síndrome de Confusión de Pezón”. El estudio revisa la evidencia de una relación entre la exposición a pezones artificiales y el desarrollo del “Síndrome de Confusión de Pezón”. También examina los efectos de métodos alternativos de alimentación como la alimentación con copa, la alimentación dedo-jeringa, la alimentación con cuchara y la alimentación por sonda en las respuestas fisiológicas de los lactantes y los resultados a largo plazo de la LM. Recomienda más investigaciones antes de que se implemente rutinariamente el biberón como alternativa a la alimentación.
Otro estudio evalúa la efectividad de la alimentación mediante los dedos para estimular la LM en lactantes prematuros.(6) A través de la identificación de los bebés que estaban desarrollando una técnica de succión o tenían una técnica defectuosa, la hipótesis era que las tasas de LM podría aumentarse mediante la corrección de la técnica de succión del bebé, mientras era atendido en el Special Care Nursery (SCN) . El estudio se llevó a cabo en el momento del alta de la SCN en dos períodos de tiempo, antes y después de la introducción del programa Baby Friendly Hospital Initiative (BFHI) en un hospital de Australia, utilizando la técnica de alimentación mediante los dedos para el estímulo de la LM. Antes del BFHI eran amamantados el 44% de los neonatos prematuros, comparado con el 71% al alta del SCN, después de la implementación del programa BFHI. Se ha demostrado que, utilizando una iniciativa como el BFHI antes y después de la LM en un hospital de maternidad, las tasas de LM en niños prematuros se puede aumentar al momento del alta del SCN.
Un estudio transversal cualitativo realizado mediante entrevistas cara a cara semiestructuradas(7) explora los diferentes enfoques para apoyar la lactancia y LM en recién nacidos muy prematuros en Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) en 3 regiones europeas. Indica que la introducción de alimentación oral para estos niños es compleja ya que las capacidades de succión de los recién nacidos prematuros no son comparables con las de los recién nacidos a término. La mayoría de los prematuros necesitan ser inicialmente alimentados a través de una sonda nasogástrica, luego se les introducen gradualmente a la succión de alimentos, por biberón o técnicas alternativas (taza, jeringa o dedo-jeringa). Este proceso puede ser más complicado para los niños con complicaciones graves de salud.
Una RS que valora diversas técnicas de estimulación oral para promover la alimentación oral en neonatos prematuros(8), aunque no evalúa la técnica dedo-jeringa para alimentar a recién nacidos, notifica efectos adversos de las técnicas de estimulación oral. Esta se define actualmente como la administración directa de estimulación sensorial mediante un protocolo de frotamiento mediante los dedos en el área perioral y/u oral, diseñada para obtener respuestas de movimiento en los labios, mandíbula, paladar blando, faringe, laringe e influenciar músculos respiratorios de orofaringe y respiratorios sensoriomotores, y así mejorar la función de succión y alimentación en recién nacidos prematuros. La estimulación oral debe ocurrir antes o durante la succión nutritiva (SN) y succión no nutritiva (SNN) con alimentación por sonda.
Los efectos que pueden observarse como indicadores del estrés alimentario en este grupo incluyen la variabilidad de la frecuencia cardíaca y los episodios apneicos asociados con la apnea inducida por la alimentación. Otros posibles efectos adversos específicos de la estimulación oral incluyen trauma bucal, infección oral o ambos. La aspiración silenciosa de los alimentos orales es una preocupación constante que requiere un cuidadoso monitoreo. La introducción de cualquier implemento o dispositivo en la cavidad oral puede causar un aumento en el caudal salival. Para los recién nacidos prematuros que muestran debilidad e incoordinación en el sistema orofaríngeo y no pueden controlar y tragar consistentemente su propia saliva, el aumento repentino de saliva asociado con la introducción de un chupete o un dedo enguantado, por ejemplo, puede ser abrumador y puede aumentar el estrés y el riesgo de aspiración de las secreciones orales, y por lo tanto del alimento.