Tras la documentación consultada concluimos que en una mujer con problemas menstruales durante el tratamiento con adalimumab, una vez descartadas otras potenciales causas, puede considerarse que dichas alteraciones son secundarias al tratamiento biológico y debería valorarse las suspensión del tratamiento y/o el uso de anticonceptivos orales combinados (ACO) para solventar la sintomatología.
Se han revisado las fichas técnicas de diferentes presentaciones de adalimumab autorizadas en España(1-4) y en ninguna de ellas se menciona, entre las posibles reacciones adversas asociadas a su uso, la alteración del ciclo menstrual. Sí coinciden en describir como reacciones adversas frecuentes la trombocitopenia y alteraciones en la coagulación y el sangrado. Ambas condiciones se pueden asociar a sangrado menstrual abundante(5).
También se ha revisado la evaluación del fármaco adalimumab de Micromedex®(6) y tampoco hace referencia a una posible alteración del ciclo menstrual. En cuanto a la trombocitopenia indica que se ha informado de trombocitopenia médicamente significativa con productos de adalimumab; en este caso se cataloga como efecto adverso poco frecuente.
En cambio, en la evaluación del fármaco de Lexidrug™(7) se incluye entre las reacciones adversas la “enfermedad menstrual” (con frecuencia >1% y < 5%)
Además, la búsqueda en las bases de datos PubMed y Embase identifica una revisión narrativa(8) con objetivo de exponer los posibles problemas del ciclo menstrual en pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal (EII), así como el impacto del tratamiento con adalimumab y otros medicamentos anti-factor de necrosis tumoral (anti-TNF) en la patología ginecológica. En la introducción los autores mencionan que el el inhibidor del TNF-α adalimumab se ha relacionado con trastornos de la menstruación y hace referencia a 3 informes de casos(9-11):
- En uno de los estudios(9) se presentan dos casos de mujeres de 31 y 41 años de edad que presentaron sangrado menstrual excesivo después de la administración de varias dosis de adalimumab por espondilitis anquilosante. Para los autores los dos casos presentados demuestran un efecto secundario poco frecuente de los anti-TNF sobre la menstruación y consideran que, en tales casos, el primer paso sería suspender el anti-TNF y comenzar a tomar un ACO para controlar el sangrado.
- En otro estudio(10) se describe que una mujer de 32 años con enfermedad de Crohn comenzó a tomar adalimumab y tras la tercera dosis desarrolló menorragia severa que duró cuatro días. La menorragia se resolvió espontáneamente en el cuarto día y se le recomendó a la paciente que continuara con el uso de adalimumab y que usara ACO en caso de recaída de la menorragia. En las siguientes menstruaciones, la paciente no tuvo recurrencia de la menorragia.
- Y el tercer estudio(11) informa del caso de una mujer de 32 años que utilizó adalimumab 40 mg cada dos semanas durante 4 meses para artritis psoriásica, psoriasis vulgar y psoriasis inversa y desarrolló menorragia y dolor menstrual intenso. El tratamiento con un ACO alivió algunos de estos síntomas menstruales pero los síntomas solo se resolvieron por completo cuando se interrumpió el adalimumab. Según los autores los médicos deberían conocer los efectos secundarios menstruales del adalimumab y el papel de los ACO en el tratamiento de dichos efectos secundarios menstruales.
La búsqueda identifica, además, otro informe de un caso más reciente(12), presentado como póster en el Annual Meeting of French Society of Pharmacology and Therapeutics. En el resumen disponible se describe el caso de una paciente de 44 años en que inició tratamiento con adalimumab, por psoriasis HLA-B27 positiva y espondiloartritis resistente a los medicamentos antiinflamatorios, tras lo cual comenzó con sangrado ginecológico intenso permanente. Interrumpió el anti-TNF después de un mes y medio, y finalmente se recuperó en 15 días. Los autores mencionan en la discusión que se han notificado en la literatura cuatro casos de menorragia inducida por anti-TNF, concretamente adalimumab, entre 2008 y 2012(9-11) y plantean que los médicos deberían tener en cuenta el sangrado menstrual como posible efecto adverso de los anti-TNF.