[La Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, define la vulvodinia(1) cómo: “el dolor, la mayoría de las veces descrito como quemazón, persistente durante al menos 3 meses, que se presenta a nivel de la vulva, en ausencia de hallazgos físicos relevantes o de una patología clínica o neurológica asociada”.]
La información contenida en los documentos consultados sugiere que determinados cambios en el estilo de vida y medidas higiénicas son eficaces frente a los síntomas de la vulvodinia e incluso prevenirla, como son: evitar ropa muy ajustada, productos irritantes y la depilación del monte de venus, usar ropa interior de algodón, lavar la vulva solo con agua y usar humectantes vaginales.
El Sumario de Evidencia (SE) de Dynamed sobre vulvodinia (2) indica que la irritación y el dolor vulvares asociados con la vulvodinia se pueden minimizar con una buena higiene personal, que incluya evitar los irritantes y la ropa ajustada (recomendación fuerte de Dynamed)*. Propone:
- Usar ropa interior 100% algodón durante el día y no usar ropa interior por la noche para minimizar la irritación vulvar.
- Evitar irritantes vulvares, incluidos perfumes, tintes, champús, detergentes y duchas vaginales.
- Usar jabones suaves para bañarse sin aplicar ninguno directamente sobre la vulva
- Lavar la vulva solo con agua.
- Evitar el uso de secadores de pelo en la zona vulvar.
- Secar la zona vulvar con palmaditas después del baño.
- Aplicar un emoliente sin conservantes de forma tópica.
- Usar toallas sanitarias 100% algodón.
- Usar lubricación adecuada para las relaciones sexuales.
- Aplicar compresas de gel frío en la zona vulvar.
- Enjuagar con agua y secar la zona vulvar con palmaditas después de orinar.
Los autores del SE de UpTodate sobre vulvodinia(3) respaldan las recomendaciones sobre cambios en el estilo de vida mencionados en el anterior SE y propuestos a su vez por el Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos(4) y por los autores de la Guía de vulvodinia(5). Y añaden otra serie de recomendaciones:
- Sumergirse en baños tibios con sal de Epsom o avena coloidal puede ser relajante.
- La aplicación de compresas de hielo en la vulva durante 10 a 15 minutos cada cuatro a seis horas puede reducir la sensación de ardor.
- Usar humectantes intravaginales: los humectantes intravaginales son agentes bioadhesivos que atraen la humedad, como el ácido hialurónico, que se colocan en la vagina dos o tres veces por semana, independientemente del momento de la actividad sexual. Proporcionan una humectación duradera para una comodidad diaria.
- Posiblemente sean útiles productos como el aceite de coco, oliva, aguacate, soja o vitamina E para reducir los síntomas.
- Productos que se deben evitar: los productos que contienen alcohol, parabenos, fragancias y otros irritantes, los que son hiperosmolares y los que contienen agentes que producen calor pueden causar irritación de las mucosas y empeorar los síntomas dolorosos.
- En cuanto al ejercicio físico, se deben evitar las actividades que ejercen presión directamente sobre la vulva, como montar en bicicleta y clases de spinning. El yoga suave generalmente se tolera bien.
Por último, se ha seleccionado un estudio caso-control(6) cuyo objetivo es evaluar si las conductas higiénicas estaban asociadas con la aparición de la vulvodinia. Se evaluó un historial autoinformado de conductas de higiene personal, que incluían el uso de ropa ajustada, el cuidado de la vulva y el lavado genital, la depilación púbica, las duchas vaginales y el uso de polvos de talco, un año antes de la primera aparición informada de dolor vulvar, entre 213 casos clínicamente confirmados y durante un período de tiempo similar entre 221 controles de la población general. Los resultados indican que las mujeres que usaban pantalones ajustados 4 o más veces por semana, tenían el doble de probabilidades de vulvodinia (intervalo de confianza [IC] del 95 % = 1,14-3,95) frente a las mujeres que no los usaban. En comparación con los controles, las mujeres con vulvodinia tenían una probabilidad menor de informar sobre el uso de jabones y geles para limpiar la vulva (IC del 95 % = 0,17-0,63). Entre las mujeres que optaron por eliminar el vello púbico, las que eliminaron el vello púbico del monte de Venus en comparación con la depilación solo del área del bikini, tuvieron un 74% más de probabilidades de tener vulvodinia (IC del 95 % = 1,05-2,89). Finalmente, en comparación con las mujeres que informaron que se depilaban solo el área del bikini menos de una vez al mes, las que se depilaban el monte de Venus semanalmente o más tenían casi el doble de probabilidades de ser casos de vulvodinia (IC del 95 % = 0,83-3,49). Los autores concluyen que el uso de pantalones ajustados y la eliminación del vello del área del monte de Venus se asociaron con mayores probabilidades de vulvodinia.