En base a la documentación consultada estaría indicado tratar con un antihelmíntico a una gestante conviviente con un niño con oxiuriasis solo en caso de síntomas que interfieran con el curso del embarazo. En caso de iniciar un tratamiento el fármaco de elección sería pamoato de pirantel, en dosis única (DU) repetida a las dos semanas, y preferiblemente una vez transcurrido el primer trimestre del embarazo.
Para los autores del sumario de evidencia de UpToDate(1) el tratamiento de la infestación por Enterobius vermicularis (oxiuriasis o enterobiasis) en embarazadas debería reservarse para pacientes con síntomas significativos. Consideran de elección pamoato de pirantel frente a mebendazol o albendazol para el tratamiento de la enterobiasis sintomática en embarazadas (dosis única [DU] de 11 mg/kg, máximo 1 g). Hacen referencia, no obstante, que en un estudio de cohortes(2) de 192 mujeres embarazadas expuestas a mebendazol durante el embarazo (71,5% durante el primer trimestre), no se observó un aumento en las malformaciones mayores entre las mujeres expuestas en comparación con los controles emparejados (5/150 embarazos expuestos a mebendazol vs 3/175 embarazos no expuestos; P = 0,478) aunque hubo una tasa más alta de interrupciones electivas del embarazo en el grupo expuesto en comparación con el grupo control (22/192 embarazos expuestos vs 3/192 embarazos control; P = 0,000).
En el sumario de evidencia de Dynamed(3) sobre la enterobiasis se establece de forma similar que no se ha estudiado la seguridad de los medicamentos habitualmente utilizados y que se considere el tratamiento si la infección compromete el embarazo a causa de pérdida de peso o insomnio. También que se plantee el tratamiento en el tercer trimestre, cuando hay menos riesgo para el feto.
Y en el sumario de evidencia de BMJ Best Practice(4) también se comenta que no hay datos de seguridad sobre el uso de los medicamentos antihelmínticos (como mebendazol y pirantel) en mujeres embarazadas. El autor plantea considerar el tratamiento si la infección está comprometiendo el embarazo (por ejemplo, pérdida de peso) y que dicho tratamiento debería retrasarse hasta el tercer trimestre, si es posible.
Todos los sumarios citan a un informe clínico de los Centers for Disease Control and Prevention(5) en el que se informa sobre la falta de estudios sobre la seguridad de los medicamentos utilizados para tratar los oxiuros en mujeres embarazadas y que si la infección por oxiuros está afectando el embarazo (por ejemplo, motiva pérdida de peso o insomnio), se puede considerar el tratamiento, pero esperando hasta el tercer trimestre, cuando es probable que se reduzca el riesgo, si lo hay, para el feto.
En todos los documentos se comenta que los medicamentos se administran en dos DU orales, una dosis en el momento del diagnóstico y la segunda dosis repetida en dos semanas para prevenir la reinfestación (dado que los fármacos matan a los gusanos, pero no a los huevos).
En cambio, en la guía terapéutica en Atención Primaria(6), sobre el manejo y tratamiento de infecciones comunes en el contexto de Atención Primaria, se sugiere tratar a toda la familia, incluso asintomáticos y que en el embarazo, el tratamiento de elección de la oxiuriasis es pamoato de pirantel, 11 mg/kg (máx. 1 g) vía oral en DU. En cuanto a repetir la dosis solo se comenta que algunos autores aconsejan repetir otra dosis a las 2 semanas.
Una revisión narrativa(7) sobre los parásitos intestinales frecuentes se incluye la enterobiasis y se describe que el tratamiento de elección en pacientes embarazadas es el pamoato de pirantel (11 mg/ kg en DU, seguida de una segunda dosis 2 semanas después; máximo de 1 g por dosis) pero que debería posponerse hasta el segundo o tercer trimestre. En este caso se habla de tratar a todos los miembros del hogar si los síntomas del paciente persisten.
Los recursos de información farmacoterapéutica consultados señalan, respecto al uso de pirantel durante el embarazo:
- En el prospecto de pamoato de pirantel disponible en nuestro medio (ver) se informa que “no hay experiencia de su uso durante el embarazo y por ello no se recomienda su administración a mujeres embarazadas a menos que el médico lo considere esencial para el bienestar de la paciente”.
- En la evaluación del fármaco pirantel de Micromedex®(8), no se incluye el embarazo entre las contraindicaciones de su uso y, respecto a sus posibles efectos en el embarazo, se indica que los estudios en animales no han mostrado evidencia de daño al feto pero no existen estudios ni informes de casos publicados sobre el uso de pamoato de pirantel en mujeres embarazadas.
- Tampoco en la evaluación del fármaco de LexidrugTM(9) se menciona el embarazo entre las contraindicaciones. En este caso además se expresa que el pamoato de pirantel tiene una absorción sistémica mínima y que sería necesaria una absorción sistémica para que el fármaco atraviese la placenta y llegue al feto.
Sobre su uso clínico, la búsqueda en las bases de datos de estudios sólo identifica el informe de un caso(10) de una mujer de 23 años con 32 4/7 semanas de gestación que tras diagnóstico de enterobiasis por vaginitis fue tratada con pamoato de pirantel (dos dosis de 11 mg/kg por dosis separadas 2 semanas). Sin embargo, el estudio no aporta información sobre los resultados del embarazo tras el tratamiento antihelmíntico.