Tras la búsqueda de documentos que revisan el efecto de la melatonina sobre el insomnio en adultos, los datos encontrados sugieren que, la ingesta de melatonina podría ser útil para el insomnio de conciliación y podría haber un pequeño aumento neto en el tiempo total de sueño, sin consenso sobre su relevancia clínica.
El sumario de evidencia (SE) de Uptodate sobre farmacoterapia para el insomnio en adultos(1) refiere que, el uso de melatonina exógena como ayuda para dormir por la noche ha sido ampliamente investigado y muchos estudios muestran posibles pequeños beneficios para el inicio del sueño y ninguno para el mantenimiento del sueño, aunque puede haber un pequeño aumento neto en el tiempo total de sueño. Los beneficios potenciales pueden variar con la dosis, el momento de la administración y su relación con la predisposición circadiana del individuo y la edad de la persona.
El SE de Dynamed sobre el insomnio(2) incluye a la melatonina entre los tratamientos farmacológicos para tratar el insomnio. La melatonina está disponible como una formulación de prescripción de liberación prolongada (Circadin®) y como un suplemento dietético de acción corta sin receta. La melatonina de liberación prolongada Circadin® 2 mg debe tomarse 1-2 horas antes de acostarse y está autorizada en Europa para el tratamiento del insomnio primario en personas mayores de 55 años.
Una revisión sistemática (RS)(3) de 2020 identificó 12 metanálisis de ensayos controlados aleatorizados (ECA) con placebo, que investigaban la eficacia de la melatonina en los trastornos de insomnio primarios y comórbidos (3 a 13 ensayos por estudio, el análisis más grande incluyó a 1.315 pacientes) con una calidad que oscilaba entre moderada y críticamente baja. De los doce artículos que evaluaron la melatonina, hay una mejora estadísticamente significativa en la latencia del sueño y el tiempo total de sueño, con una falta de consenso sobre si estos son clínicamente significativos. Los autores concluyen que (a pesar de que la evidencia existente está limitada por la calidad metodológica dispar de los artículos, así como por la falta de consenso sobre el tipo, la definición y la interpretación de las medidas de resultados en la evaluación de la eficacia para el insomnio) la melatonina produce una mejora estadísticamente significativa pero pequeña en la latencia del sueño y el tiempo total de sueño, sin que haya consenso sobre si los efectos son clínicamente significativos.
Una RS con metaanálisis publicada en 2023 que evaluó la eficacia de la melatonina y el ramelteón en comparación con placebo(4), sobre la cantidad y calidad del sueño en el trastorno del insomnio en adultos, incluyó 22 estudios, con 4.875 participantes, de los cuales 925 fueron tratados con melatonina, 1.804 tratados con ramelteón y 2.297 que recibieron un placebo. La mayoría de los estudios evaluaron la eficacia de la melatonina de liberación prolongada (LP) en el trastorno del insomnio. En comparación con placebo, la melatonina LP parece eficaz con un tamaño del efecto de pequeño a mediano sobre la latencia subjetiva del inicio del sueño (p = 0,031; diferencia ponderada = -6,30 min), la latencia objetiva del inicio del sueño (p < 0,001; diferencia ponderada = -5,05 min) y la eficiencia objetiva del sueño (p = 0,043; diferencia ponderada = 1,91%). Para la edad media del subgrupo de pacientes ≥55, la melatonina LP fue eficaz con un tamaño del efecto grande (p < 0,001; diferencia ponderada = 2,95%). Los autores concluyen que la melatonina LP parece ser eficaz en comparación con el placebo para los síntomas del insomnio, con tamaños de efecto de pequeños a medianos. Para individuos con una edad media ≥ 55 la melatonina LP muestra tamaños de efecto mayores.
Se ha seleccionado otra RS, publicada en 2022 y no incluída en la anterior, que resumió la evidencia de los ECA que investigaron los efectos de la melatonina en la calidad del sueño según la evaluación del Índice de calidad del sueño de Pittsburgh (PSQI, por sus siglas en inglés) en adultos con diversas enfermedades(5). Se incluyeron 23 ECA. Los resultados se resumieron como diferencias de medias (DM) con intervalos de confianza (IC) del 95% utilizando el modelo de efectos aleatorios (método DerSimonian-Laird). Los resultados indicaron que la melatonina tuvo un efecto significativo en la calidad del sueño, según la evaluación del PSQI (Diferencia de medias ponderada [DMP] : - 1,24; IC del 95 %: de - 1,77 a - 0,71; p = 0,000). El análisis de subgrupos basado en el estado de salud reveló que la intervención con melatonina en sujetos con enfermedades respiratorias (DMP : - 2,20; IC del 95%: de - 2,97 a - 1,44; p = 0,000), trastornos metabólicos (DMP: - 2,74; IC del 95%: de - 3,48 a- 2,00; p = 0,000) y trastornos del sueño (DMP: - 0,67; IC del 95%: de - 0,98 a- 0,37; p = 0,000) tiene un efecto significativo en la calidad del sueño. Los autores concluyen que el tratamiento con melatonina exógena tiene efectos positivos en la calidad del sueño evaluada por PSQI en adultos con enfermedades respiratorias, trastornos metabólicos, trastornos primarios del sueño, pero no con trastornos mentales, enfermedades neurodegenerativas y otras enfermedades.
La información para pacientes Natural Medicines Comprehensive Database de Medline(6) indica que la melatonina es probablemente eficaz para:
- Problemas para conciliar el sueño a la hora de acostarse (síndrome de fase de sueño retrasada). Tomar melatonina por vía oral parece acortar el tiempo necesario para conciliar el sueño en adultos jóvenes y niños con esta condición.
- Trastorno vigilia del sueño que no es de 24 horas. Tomar melatonina por vía oral a la hora de acostarse parece mejorar el sueño en niños y adultos ciegos.
Posiblemente sea eficaz para la alteración del sueño causada por ciertos medicamentos para la presión arterial (insomnio inducido por betabloqueantes). Tomar melatonina por vía oral podría reducir los problemas para dormir en personas que toman medicamentos betabloqueantes.
Por último, la ficha técnica de Circadin® 2 mg comprimidos de liberación prolongada(7) recoge que está indicado, en monoterapia, para el tratamiento a corto plazo del insomnio primario caracterizado por un sueño de mala calidad en pacientes mayores de 55 años. La dosis recomendada es de 2 mg una vez al día, 1 ó 2 horas antes de acostarse, y después de haber ingerido algún alimento. Esta pauta puede mantenerse durante trece semanas como máximo.