La bacteriobilia (presencia de bacterias en el contenido de la vesícula biliar) se asocia a la cirugía del páncreas, estando descrito con mucha frecuencia en la duodenoprancreatectomía. Actualmente es un tema a debate si la presencia de bacteriobilia se asocia a complicaciones quirúrgicas y la ventaja de tratar o no, de forma prolongada con antibióticos, a los pacientes con bacteriobilia tras cirugía de páncreas. No hemos identificado ensayos clínicos realizados y un estudio retrospectivo sugiere que el tratamiento de la bacteriobilia disminuye la tasa de infección del sitio quirúrgico.
Diversas series de pacientes a los que se les realizó cirugía de páncreas(1-6) informaron de una elevada tasa de bacteriobilia, sobre todo asociada a drenaje biliar preoperatorio(2) y con presencia de resistencia bacteriana que se asocia a los gérmenes detectados en el cultivo biliar (3).
Sin embargo el papel de la bacteriobilia en las complicaciones postoperatorias, analizado en series retrospectivas, no queda totalmente aclarado:
- En 220 pacientes(1) intervenidos por lesiones pancreáticas benignas o lesiones malignas periampulares o pancreáticas, pancreatoduodenectomía proximal conservadora del píloro (n = 180), bypass biliar (n = 31) y pancreatectomía total (n = 9); 113 pacientes (51.4%) tuvieron un cultivo de vía biliar positivo. Los factores asociados con bacteriobilia fueron edad mayor de 70 años (odds ratio [OR], 5,9; intervalo de confianza del 95%, [IC]: 1,6-22,1; P = 0,007), antecedentes de enfermedad arterial coronaria (OR, 0,08; 95 % IC, 0,01-0,5; P = 0,007), diagnóstico de neoplasia (OR, 0,3; IC del 95%, 0,1-0,9; P =0, 03), y drenaje preoperatorio de la vía biliar (OR 0,1; IC del 95%, 0,06-0,2; P = 0,0001). Las complicaciones infecciosas (OR: 1,8; IC del 95% de 1a3; p = 0,03) e infección de la herida (OR: 2,8; IC del 95%: 1,4-5,3; p = 0,002) fueron mayores en pacientes con bacteriobilia positiva.
- En otra serie de 887 sometidos a pancreatoduodenectomía o hepaticoyeyunostomía por lesiones periampulares benignas y malignas(5), las infecciones del sitio quirúrgico ocurrieron en el 10% (87/887). Esta infección a menudo fue causada por los mismos microorganismos que estaban presentes en los cultivos de conductos biliares intraoperatorios. Por lo tanto, los cultivos de conductos biliares intraoperatorios deberían realizarse de forma rutinaria para ajustar la profilaxis antibiótica de acuerdo con los datos de vigilancia del hospital local.
- En otra serie, en nuestro contexto(6), pero intervenidos de vesícula biliar por diversas causas no solo acompañando cirugía de páncreas, se incluyeron 152 pacientes (65% varones). La media de edad fue de 67 años. Los diagnósticos más frecuentes fueron colecistitis aguda (79%) y colangitis (8%). Se realizó colecistectomía laparoscópica en el 42% de los pacientes, colecistectomía abierta en el 45% y colecistostomía percutánea en el 8%. La bacteriobilia estuvo presente en 83 pacientes (55%). Los microorganismos más frecuentemente aislados fueron Escherichia coli (31%), Enterococcus faecium (13%) y Klebsiella pneumoniae (13%). Hubo 39 infecciones postoperatorias (26%) y 17 pacientes fallecieron durante el ingreso (11%). Se registraron 21 reingresos (14%). La bacteriobilia no fue un predictor estadísticamente significativo de complicaciones o de reingreso hospitalario. Una revisión narrativa de los mismos autores(7) concluyó que existía controversia acerca de si la presencia de bacteriobilia tiene impacto en la mala evolución de la enfermedad biliar o de los procedimientos quirúrgicos o en las tasas de mortalidad, con complicaciones como infecciones del sitio quirúrgico o bacteriemia. En los pacientes de mayor riesgo, como los inmunodeprimidos o en los que se practica duodenopancreatectomía, los cultivos sistemáticos de bilis, aunque no existan datos clínicos de infección, pueden ser necesarios para iniciar tratamiento antibiótico si se detecta infección. Las consecuencias que pueda tener el aislamiento de bacterias en bilis en pacientes sin clínica de enfermedad infecciosa continúa siendo objeto de debate. Por una parte, se ha planteado la conveniencia de realizar tratamiento anticipado, al menos en determinados grupos de riesgo, como los pacientes inmunodeprimidos o aquellos a los que se hayan practicado intervenciones quirúrgicas como la duodenopancreatectomía, donde el desarrollo de una infección puede tener consecuencias nefastas en la evolución del área quirúrgica.
El efecto del tratamiento de la bacteriobilia en cirugía pancreática tan solo la hemos visto analizada en una comparación retrospectiva de dos series históricas (4). En197 pacientes a los que se les realizó pancreatoduodenectomía, los pacientes del grupo control (n=128, de los años 2005 a 2009) recibieron antibióticos profilácticos perioperatorios, mientras que aquellos en el grupo de tratamiento (n= 69, de los años 2009 a 2011) continuaron con antibióticos hasta que los resultados del cultivo biliar intraoperatorio estuvieran disponibles. Los pacientes con bacteriobilia recibieron 10 días de tratamiento con antibióticos, que se interrumpió en pacientes sin bacteriobilia. El tratamiento de la bacteriobilia se asoció con una disminución en la tasa de infecciones postoperatorias de la herida (12% en el grupo control versus 3% en el grupo de tratamiento, P= 0,036) y la puntuación general de la gravedad de la complicación (1 en el grupo control versus 0 en el tratamiento grupo: P= 0,027). Los autores concluyeron que tratamiento prolongado con antibióticos para la bacteriobilia podría disminuir las tasas de infección de la herida postoperatoria después de la pancreatoduodenectomía y la necesidad de realizar un ensayo clínico aleatorizado que confirmara estos hallazgos.
El sumario de evidencia Uptodate sobre cirugía de la cabeza de páncreas(8)hace referencia al estudio comentado (4) y señala que en los pacientes en los que se detecta bacteriobilia está sin resolver la duración del tratamiento antibiótico.