Una Guía de Práctica Clínica (GPC) (1) para la atención al tabaquismo en Atención Primaria, publicada por la Consejería de Sanidad de la Región de Murcia incluye, entre los pacientes no susceptibles de tratamiento farmacológico a las mujeres embarazadas, por lo que se aconseja no iniciar dicho tratamiento. Señalando que el embarazo es una de las circunstancias que condiciona el esquema terapéutico. Indica la GPC que no están indicados ni la Terapia Sustitutiva de Nicotina (TSN) ni el Bupropión en el embarazo. Además señala entre las contraindicaciones de dicho medicamento que no se ha establecido la seguridad de uso en mujeres embarazadas. La GPC no nombra la Vareniclina.
Una Guía para el tabaquismo (2) incluida en Fisterra señala que el uso del Bupropión esta desaconsejado por parte de las mujeres embarazadas. En cuanto a la Vareniclina, indica que no se dispone de datos adecuados sobre su uso en mujeres embarazadas y lactantes, por lo que no debe utilizarse durante el embarazo y lactancia. Se desconoce si se excreta en la leche materna. La decisión de continuar/discontinuar la lactancia o continuar/discontinuar el tratamiento con Vareniclina debe tomarse considerando el beneficio de la lactancia materna para el lactante y el beneficio del tratamiento con Vareniclina para la madre.
Otra GPC Británica (3) sobre el uso del tabaco en períodos perinatales indica que, puesto que el Bupropion habitualmente no se recomienda para las mujeres embarazadas o en período de lactancia, recomienda entonces centralizar el tratamiento en la TSN. En los primeros tres meses del embarazo, el clínico debe animar a la mujer a hacer una tentativa de parar totalmente el fumar usando estrategias del comportamiento sin TSN. Sin embargo, si después del tercer mes del embarazo la mujer todavía está fumando 10 o más cigarrillos por día, el clínico debe evaluar con ella los “pros” y “contras” de la TSN y utilizarla sistemáticamente si la paciente y el clínico concluyen que los “pros” de usar la medicación son mayores que los “contras”. Ya que, mientras que la TSN durante embarazo es potencialmente dañina o peligrosa, es menos peligrosa que el tabaquismo, que expone a la madre y al feto a la nicotina y a una miríada de otras toxinas. La GPC tampoco hace indicaciones sobre la Vareniclina.
La evaluación de Drux-Dex (4,5) indica, con respecto a la teratogenicidad y efectos en el embarazo, que los estudios sobre el uso de fármacos durante ese período en animales han revelado efectos nocivos sobre el feto y no hay estudios controlados en mujeres o los estudios en mujeres y animales no están disponibles con respecto al bupropión y la vareniclina, por lo que recomienda que, hasta que otros datos estén disponibles, solo se deben utilizar en el embarazo si la ventaja potencial sobrepasa el riesgo potencial sobre el feto.