EnEvidencia Clínica 1 hay publicada una revisión del tratamiento del síndrome de Ménière, actualizada en febrero del 2004. Para el tratamiento en fase aguda asigna una efectividad desconocida para anticolinérgicos, benzodiazepinas y betahistina, al no haber localizado ensayos clínicos controlados. En cuanto a las intervenciones para prevenir los ataques agudos y retardar la progresión, clasifica como de efectividad desconocida a los anticolinérgicos, benzodiacepinas, betahistina (para vértigo y acúfenos), aminoglucósidos, modificaciones en la dieta, diuréticos, apoyo psicológico y trimetazidina. Como "poco probable de ser beneficiosa": a la betahistina(pérdida de audición) y como probablemente perjudicial al litio. Deja para próximas actualizaciones la revisión del tratamiento quirúrgico, antipsicóticos, vasodilatadores e inhibidores de la fosfodiesterasa.
Sobre el único tratamiento, aunque con una probabilidad baja, que pueda ser beneficioso, la betahistina en cuanto a la pérdida de audición resume: ·cuatro ensayos clínicos en pacientes con posible enfermedad de Ménière encontraron una diferencia no significativa entre la betahistina y el placebo en cambios en la audición evaluada por audiogramas de tonos puros. Dos pequeños ensayos en pacientes con definitivo o posible síndrome de Meniére encontraron una diferencia no significativa en la audición entre betahistina y trimetadizina."
Sobre el papel de la Betahistina en el tratamiento una revisión sistemática de la Cochrane actualizada en el año 20002 concluye que no es efectiva. Se incluyeron seis ensayos con 162 pacientes. "La mayoría de los ensayos sugieren que existe una reducción del vértigo con la betahistina y algunos sugieren una reducción en los acúfenos, pero todos estos efectos pueden haber sido causados por sesgo en los métodos. Un ensayo realizado con métodos adecuados no mostró ningún efecto de la betahistina sobre los acúfenos, comparada con placebo, en 35 pacientes. Ninguno de los ensayos mostró algún efecto de la betahistina sobre la pérdida de la audición. No se encontró ningún efecto adverso con la betahistina."Conclusiones de los autores: No hay evidencia suficiente para afirmar que la betahistina tiene algún efecto en la enfermedad de Menière."
La Guía de práctica Clinica sobre la Enfermedad de Ménière de Prodigy (2004)3, recomienda: "la fenotiazina, prochlorperazina y la cinarizina como tratamientos efectivos para el vértigo y las náuseas asociadas a la enfermedad de Meniére. Son de utilidad durante el períodod de ataques agudos." (No ofrece referencias). Para la profilaxis de los ataques sólo recomienda la betahistina y, aunque cita las conclusiones de la revisión de la Cochrane, refiere un ensayo clinico del 2003 con 81 pacientes en el que clínica y estadísticamente hay importantes mejorías en relación a la frecuencia, intensidad, y duración de los ataques de vértigo con la betahistina a dosis de 16 mg tres veces al día. Como tratamiento válidos en atención secundaria, indica:” aunque cuatro de cada cinco pacientes van a ser controlados con terapia médica, unos pocos individuos con enfermedad de Meniére pueden necesitar un tratamiento ablativo médico o quirúrgico para controlar sus vértigos". "La Gentamicina aplicada localmente puede reducir y controlar los vértigos en aproximadamente el 90% de casos, pero provoca pérdidas de audición en aproximadamente el 40%". Cita como una opción los procedimientos quirúrgicos que no provocan pérdida de audición como la cirugía del saco endolinfático y la sección/neurectomía del nervio vestibular, sin ofrecer resultados de su efectividad.