Tras la búsqueda realizada, podemos concluir que, aunque en la actualidad no hay datos suficientes para determinar si es preferible el uso de la sonda orogástrica frente a la nasogástrica para la nutrición enteral en recién nacidos prematuros que necesitan ventilación mecánica no invasiva, algunos documentos sugieren que sería preferible el sondaje orogástrico mientras el bebe presenta dificultad respiratoria o requiere oxígeno por cánula.
El Sumario de Evidencia (SE) de Dynamed sobre alimentación del recién nacido prematuro(1) refiere que, las sondas de alimentación nasogástricas (NG) u orogástricas (OG) se utilizan comúnmente para administrar nutrición enteral a los bebés prematuros en unidades de cuidados intensivos neonatales, y ninguno de los dos tipos de sonda es preferible al otro. Esta afirmación se basa en un documento de posicionamiento del Comité de Nutrición (CoN) de la Sociedad Europea de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátricas (ESPGHAN, por sus siglas en inglés) y expertos invitados(2) , los cuales indican que en la práctica asistencial, se utilizan tanto las sondas de alimentación OG como las NG. Las sondas NG pueden aumentar la resistencia de las vías respiratorias nasales, especialmente en los lactantes más pequeños, lo que puede acelerar el trabajo respiratorio y causar un colapso de las vías respiratorias faríngeas, aunque los resultados de una revisión Cochrane, realizada en 2013, no muestra efectos consistentes en la tolerancia a la alimentación, la incidencia o la frecuencia de apneas, episodios de desaturación o bradicardia(3). Esta revisión incluyó tres ensayos clínicos aleatorizados, con 88 recién nacidos prematuros y los autores concluyen que no se dispone de datos suficientes para guiar la práctica asistencial. Añaden que se necesitaría un ensayo controlado aleatorizado grande para determinar si el uso de sondas de alimentación NG versus OG afecta la alimentación, el crecimiento y el desarrollo, así como la incidencia de eventos adversos en los recién nacidos prematuros o de bajo peso al nacer. Por otro lado, los autores de este SE afirman que las sondas OG pueden ser más propensas a la estimulación vagal, lo que puede provocar bradicardia debido a los movimientos de la sonda en la hipofaringe, y concluyen que no se puede determinar un método preferente para utilizar sondas de alimentación NG u OG en neonatos prematuros. (Nivel de evidencia 2)*
El SE de UpTodate(4) sobre alimentación enteral en recién nacidos prematuros, en el apartado sobre técnicas de alimentación por sonda, refiere que la alimentación por sonda es una herramienta esencial en la nutrición enteral porque los bebés prematuros de menos de 32 semanas de gestación al nacer generalmente no pueden succionar ni coordinar la succión y la deglución con la respiración. Comenta que la alimentación por sonda varía según el método (bolo intermitente o alimentación continua) y la vía (OG, NG, transpilórica o gastrostomía) y que el dispositivo utilizado para la alimentación por sonda también depende de la duración de la terapia propuesta. En el caso de los bebés que se alimentan por sonda solo debido a su prematuridad, señala que se utiliza una sonda OG o NG temporal, porque con el tiempo podrán alimentarse por vía oral, pero no se hace referencia a qué tipo de sonda específica poner en caso de estar sometido a ventilación mecánica no invasiva.
Un documento de consenso sobre vías de acceso en nutrición enteral pediátrica, realizado por el Grupo de Estandarización y Protocolos de la Sociedad Española de Nutrición Parenteral y Enteral (SENPE)(5) explica que la sonda OG se utiliza en recién nacidos para facilitar la respiración, que es fundamentalmente nasal, si bien no hay evidencia científica sobre cuál es la mejor vía de administración (NG u OG) de la nutrición.
El protocolo de la Asociación Española de Pediatría sobre alimentación enteral del recién nacido pretérmino(6) dedica un apartado a comparar la sonda OG con la sonda NG y refiere que la sonda NG aumenta la resistencia de la vía aérea superior y el riesgo de desaturación y apnea.
Un manual de técnicas y procedimientos de enfermería en la unidad de neonatología(7) indica que la sonda de alimentación puede ser OG en los siguientes casos:
- Cuando el neonato presenta asistencia respiratoria no invasiva.
- Para no aumentar la resistencia en la vía aérea superior.
- En prematuros en los que el tamaño de la nariz es reducido.
Por último, en un protocolo sobre cuidados de enfermería en el recién nacido(8), se recomienda el uso de la sonda OG, mientras el paciente presenta dificultad respiratoria o requiere oxígeno por cánula.
*Ver nivels de evidencia en el original