No se ha encontrado ningún estudio específico sobre la exposición ocupacional a radiaciones no ionizantes (RNI) en trabajadores sanitarios cuando padecen neoplasia de origen hematopoyético. Sin embargo, la bibliografía se centra en los posibles efectos sobre la salud que puede tener la RNI, la prevención y la protección radiológica en trabajadores expuestos.
Para poder resolver la pregunta se han analizado 5 Consensos de Expertos y una Revisión Narrativa (RN) sobre la exposición a la radiofrecuencia de los campos electromagnéticos en el ambiente de trabajo del fisioterapeuta.
Los estudios actuales no han obtenido una evidencia científica suficiente que se relacione la exposición a campos electromagnéticos con sus posibles efectos a largo plazo para la salud humana y, en particular, sobre su capacidad de provocar cáncer.
Diversos estudios han llegado a la conclusión de que exposiciones a radiaciones de extremadamente baja frecuencia, por encima de unos determinados umbrales, pueden suscitar efectos en el sistema cardiovascular y en el sistema nervioso central.
La exposición a radiaciones de radiofrecuencias y microondas, en función de la energía recibida y el tiempo, ocasiona efectos biológicos relacionados fundamentalmente con la cesión de calor al organismo, que puede provocar hipertermia y quemaduras.
Los profesionales expuestos a los campos electromagnéticos generados por equipos de microondas y magnetoterapia, reciben dosis inferiores a la considerada límite, siempre que se respeten las distancias de seguridad, aunque independientemente del nivel de exposición, se tendrá en cuenta el posible efecto indirecto relacionado con la emisión de radiación y la alteración del dispositivos electrónicos.
La RN sobre la exposición a la radiofrecuencia (RF) de los campos electromagnéticos (EMF) en el ambiente de trabajo del fisioterapeuta(1) comparó la exposición a EMF con los límites de exposición ocupacional recomendados por la Comisión Internacional sobre Protección Radiológica No Ionizante (ICNIRP). En los estudios revisados, los campos electromagnéticos se midieron a diferentes distancias (rango 0,2 m a 6 m) de la consola de dispositivos de diatermia, electrodos y cables. Se midieron las distancias de seguridad para el fisioterapeuta en el uso de diatermia continua de onda corta (CSWD), diatermia de impulsos de onda corta (PSWD) y diatermia de microondas (MWD) a máximas intensidades.
El estudio concluye explicando que la distancia mínima de seguridad para fisioterapeutas debe ser por lo menos 2 m por CSWD y 1,5 m para PSWD (Superando los niveles recomendados por la ICNIRP). En cambio, no se encontró evidencia para exceder los niveles de referencia de la ICNIRP en la exposición ocupacional a 1 m de dispositivos MWD.
La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) y la comisión ICNIRP(2-5) han realizado informes actuales sobre los riesgos asociados con exposiciones a la radiofrecuencia de los campos magnéticos, entre las que se encuentra la exposición ocupacional (incluyendo la Fisioterapia), y donde se pueden extraer las siguientes conclusiones:
- El Grupo de Trabajo no localizó estudios de casos y controles de la leucemia o el linfoma y la exposición ocupacional a la radiación de RF.
- En cambio, siete estudios de cohortes y un estudio transversal examinaron la relación entre la exposición ocupacional a la radiación de RF y el riesgo de linfoma y leucemia.
- Aunque hubo débiles sugerencias de un posible aumento del riesgo de leucemia o linfoma asociado con la exposición a la radiación de RF, la evaluación de la exposición y la falta de ajuste de los factores de confusión denota que los resultados son difíciles de interpretar.
En los estudios analizados por la IARC(2) se observó inicialmente asociaciones entre campos magnéticos de 50 - 60 Hz y varios tipos de cáncer, pero no se confirmaron en las evaluaciones posteriores. La mayoría de los estudios no reportan efectos de los campos magnéticos de 50 - 60 Hz sobre la leucemia o linfoma en modelos de roedores. Varios estudios a gran escala a largo plazo sobre roedores no han mostrado un aumento de cáncer, incluyendo el de origen hematopoyético. Otros estudios sobre los efectos del campo magnético de 50 - 60 Hz y su exposición a sustancias químicamente inducidas o inducidas por radiación también fueron negativos para leucemia y linfoma extrapolando los resultados a humanos. En general, en la mayoría de los estudios de larga duración se ha demostrado negativa la asociación entre la exposición prolongada a campos magnéticos de frecuencia y el cáncer.
La IARC en su estudio sobre los campos magnéticos y eléctricos estáticos de extrema baja frecuencia(3), detallan un estudio realizado sobre 3 hombres y 10 mujeres (no especifica profesión) que habían trabajado cerca de transformadores eléctricos, cables de alta tensión (13 kV) y un generador de energía. En una habitación el campo de 50 Hz fue 1.2 a 6.6 mT a nivel del suelo y 0,3-1,2 mT a 1,5 m sobre el nivel del suelo. Los campos magnéticos en una habitación adyacente también utilizados por el grupo eran 0,2-0,3 mT y 0,09 a 0,12 mT, respectivamente. Los sujetos habían trabajado en las instalaciones durante al menos 8 horas al día entre uno y cinco años. Los resultados arrojaron una disminución significativa en los linfocitos totales y linfocitos CD2, CD3 y CD4, así como un aumento en el número de células NK. Se observó leucopenia y neutropenia en dos sujetos que fueron expuestos crónicamente a una intensidad de campo de 1.2 hasta 6.6 mT. Los efectos desaparecieron cuando la exposición se detuvo, y reaparecieron cuando la exposición se reanudó.
Para los efectos biológicos, se explica que cuando el campo magnético estático excede un umbral de aproximadamente 2 T, el movimiento eléctrico inducido en la cabeza puede ser lo suficientemente alta para evocar el vértigo y otras percepciones sensoriales como náuseas, sensaciones visuales y un sabor metálico en la boca. Existe también la posibilidad de afectación neurocognitiva aguda con sutiles cambios en la atención, concentración y la orientación visuoespacial. Estos efectos no se consideran peligrosos per se, pero pueden ser perturbadores y pueden perjudicar la capacidad de trabajo.
Además de estos efectos inducidos por el movimiento, los campos magnéticos pueden causar efectos directos como:
- Inducción de potenciales ''''flujos'''' eléctricos a través de los vasos sanguíneos debido al movimiento de electrolitos en la sangre.
- Sobre componentes paramagnéticos y diamagnéticos de tejidos.
- Cambios en las reacciones químicas por la deflexión de las corrientes iónicas debido a fuerza magnética (Lorentz).
Estos mecanismos de interacción directa no se consideran significativos para repercutir en la salud cuando la densidad de flujo magnético es inferior a 7 T, por encima de 7 T hay muy poca investigación para cualquier conclusión firme.
La Comisión Internacional de Protección contra Radiaciones No Ionizantes (ICNIRP) sobre radiación óptica(6) indica que las directrices se aplican a todos los expuestos a la radiación óptica emitida por los láseres, incluidos los fisioterapeutas. Los riesgos para la salud de la exposición a radiación láser son teóricamente posibles en todo el espectro óptico de 180 nm en el ultravioleta (UV) a 1000 mm en el extremo Infrarrojo (IR) y se reducen a:
- Ojos: órgano más sensible, especialmente la región visible e infrarrojo próximo (400-1400 nm).La exposición a la radiación directa o indirecta puede causar quemaduras en la cornea o retina. En condiciones de falta o ausencia de luz, la posible penetración del haz en el ojo será elevada debido a la dilatación de la pupila en la oscuridad.
- Piel: quemaduras por la exposición de la piel a la radiación directa del láser. Puede producirse carcinogénesis en determinadas longitudes de onda.
Hay escasez de datos sobre la exposición crónica a largo plazo. Sin embargo, el conocimiento actual sugiere que no hay efectos de exposición crónica al infrarrojo (IR) por debajo de los límites de exposición (Consultar el documeto).
* En la elaboración de esta respuesta ha colaborado como autor, durante su estancia formativa en el servicio Preevid, Sergio Ruíz Huertas, Enfermero en prácticas del Máster de Salud Pública de la Universidad de Murcia.