No se ha encontrado una decisión unánime respecto a la necesidad de suspender, previamente a la cirugía, el tratamiento con semaglutida, un agonista de los receptores del péptido similar al glucagón 1 (GLP-1 RA, por sus siglas en inglés), en un paciente tratado por obesidad que se va a someter a un procedimiento quirúrgico electivo. La decisión se debería tomar de forma individualizada, tras la evaluación, junto con el paciente, de los potenciales riesgos asociados tanto al mantenimiento como a la suspensión del tratamiento.
Para llegar a esta conclusión nos hemos basado en recientes documentos de consenso publicados por diferentes Sociedades Científicas (SSCC). Mientras que algunas de estas SSCC(1,2) abogan por mantener en el preoperatorio el tratamiento con un GLP-1 RA, en ausencia de factores de riesgo de vaciamiento gástrico retardado, en una guía de práctica clínica (GPC)(3) de otra SSCC se considera que se ha de suspender dicho tratamiento el día de la cirugía o 2 semanas antes (dependiendo de si el paciente con obesidad toma un preparado de dosificación diaria o semanal).
En la actualización de 2025 de la GPC de la American Diabetes Association sobre el cuidado de la diabetes en el hospital(4) se aborda el manejo perioperatorio y, en relación al paciente en tratamiento con GLP-1 RA, indica que existe poca información sobre el uso seguro y/o la influencia de estos fármacos en la glucemia y el vaciamiento gástrico retardado durante el perioperatorio. Añade que estos fármacos pueden estar asociados con náuseas, vómitos y vaciamiento gástrico retardado, y que tienen el potencial de aumentar el riesgo de aspiración pulmonar durante la anestesia general y la sedación profunda. Hace referencia al posicionamiento de 2023 de la American Society of Anesthesiologists (ASA) (ver) en el que proponía considerar suspender los GLP-1 RA el día del procedimiento/cirugía para los preparados de dosis diaria y una semana antes del procedimiento/cirugía en pacientes con dosis semanales. Añadía que esta sugerencia era independiente de la indicación del tratamiento (diabetes mellitus tipo 2 o pérdida de peso), la dosis o el tipo de procedimiento/cirugía.
Sin embargo, la misma ASA y otras SSCC, publicaron en diciembre de 2024 un documento de consenso(1) en el cual se establecía como conclusión que la mayoría de los pacientes pueden continuar en el periodo perioperatorio con el tratamiento con fármacos GLP-1 RA para la diabetes y la pérdida de peso antes de la cirugía. Este documento describe como factores que aumentan el riesgo de vaciamiento gástrico retardado y aspiración con el uso perioperatorio de GLP-1 RA:
- Estar en fase de escalada (fase de intensificación de la dosis) en comparación con la fase de mantenimiento.
- Utilizar dosis elevadas (cuanto mayor sea la dosis de GLP-1 RA, mayor será el riesgo de efectos secundarios gastrointestinales).
- Presentar síntomas gastrointestinales (náuseas, vómitos, dolor abdominal, dispepsia o estreñimiento).
- Presentar otras afecciones médicas que pueden exacerbar los síntomas gastrointestinales y retrasar el vaciamiento gástrico, como, entre otras, dismotilidad intestinal, gastroparesia o enfermedad de Parkinson.
Señalan los autores que la evaluación de estos factores de riesgo debería realizarse con suficiente antelación a la cirugía para permitir ajustes en la atención preoperatoria, si está indicado, incluyendo la modificación de la dieta y la evaluación de la viabilidad de un tratamiento puente con la medicación si se considera indicada la interrupción del AR-GLP-1.
En definitiva proponen que:
- El tratamiento con GLP-1 RA puede continuarse preoperatoriamente en pacientes sin un riesgo elevado de vaciamiento gástrico retardado y aspiración
- Cuando exista un riesgo elevado de vaciamiento gástrico retardado y aspiración, la suspensión de los GLP-1 RA debería sopesarse con el riesgo quirúrgico y médico de inducir la posibilidad de una enfermedad metabólica peligrosa, como la hiperglucemia (con sus posibles efectos adversos en el resultado quirúrgico). Además, los autores consideran que la interrupción del tratamiento con AR-GLP-1 puede requerir muchos recursos, resultar prohibitiva para el costo o el seguro, y conllevar el riesgo de otros efectos secundarios adversos, como la hipoglucemia. Adicionalmente sostienen que, la suspensión perioperatoria del tratamiento con AR-GLP-1 solo a pacientes con obesidad y sobrepeso (sin una indicación por aumento del riesgo) podría constituir sesgo o discriminación, por lo que debería evitarse.
- Si la decisión de suspender los GLP-1 RA está indicada dado un perfil de seguridad inaceptable tras la toma de decisiones compartida en el período preoperatorio, se desconoce la duración de la suspensión del tratamiento aunque se sugiere seguir la pauta anteriormente propuesta por la ASA que propone suspender el tratamiento el día de la cirugía para las formulaciones diarias y una semana antes para las semanales.
En todo caso, al mantener los GLP-1 RA en el período perioperatorio se deberían adoptar medidas para minimizar el riesgo de aspiración por vaciamiento gástrico retardado, por ejemplo mediante la modificación de la dieta preoperatoria (dieta líquida preoperatoria durante al menos 24 horas), la realización de una ecografía gástrica en el punto de atención para evaluar el contenido gástrico y riesgo de aspiración, o la modificación del plan anestésico para considerar la inducción rápida de la anestesia general para la intubación traqueal.
De igual forma, otro documento de consenso multidisciplinar(2), publicado en abril de 2025, concluye que los pacientes que toman GLP-1 RA deberían continuar con estos fármacos antes de la cirugía, someterse a una evaluación y estratificación completa del riesgo, y recibir técnicas perioperatorias que puedan mitigar el riesgo de aspiración pulmonar antes, durante y después de la sedación o la anestesia general.
Las recomendaciones concretas serían:
- El riesgo de aspiración pulmonar y las estrategias para mitigarlo deberían discutirse con el paciente mediante un enfoque de toma de decisiones compartida.
- Los pacientes deberían continuar tomando GLP-1 RA durante todo el período perioperatorio.
- Los pacientes y los médicos deberían seguir las pautas de ayuno recomendadas.
- La presencia de síntomas gastrointestinales superiores por sí solos no deberían utilizarse para determinar el contenido gástrico.
- La anestesia regional debería considerarse como la técnica anestésica principal, si es posible.
- Se debería considerar la realización de una ecografía gástrica en el punto de atención antes de la inducción anestésica para facilitar la estratificación del riesgo, si es apropiado.
- Se debería realizar una evaluación individualizada del riesgo de aspiración pulmonar, considerando los factores relacionados con el fármaco, el paciente y el procedimiento.
- La anestesia y el manejo de la vía aérea deberían tener como objetivo reducir el riesgo de aspiración pulmonar durante la inducción anestésica, durante el mantenimiento y tras la emergencia anestésica. Esto podría incluir: administración de procinéticos; uso de un tubo traqueal; intubación de secuencia rápida modificada (con o sin fuerza cricoidea, según la práctica local); posición con la cabeza erguida para la inducción anestésica; posible uso de sondas gástricas para vaciar el estómago antes de la inducción anestésica y la extubación traqueal; y extubación traqueal con el paciente despierto.
Sin embargo, en la actualización de la GPC de la European Society of Anaesthesiology and Intensive Care sobre evaluación preoperatoria de adultos sometidos a cirugía electiva no cardíaca(3) se plantea, entre otras, la cuestión de si el uso de GLP-1 RA cambia el manejo perioperatorio de los pacientes sometidos a procedimientos que requieren sedación/anestesia. En este caso, se describen como recomendaciones (todas posicionamientos basados en evidencia de muy baja calidad) que:
- Cuando se prescribe un GLP-1 RA como inyección semanal, considerando su larga vida media, se recomienda suspender su administración al menos una semana antes de un procedimiento programado que requiera sedación/anestesia. Si estos fármacos se administran para la obesidad, se recomienda la suspensión 2 semanas antes (tres vidas medias).
- Si el fármaco se prescribe como administración oral o subcutánea diaria, se recomienda suspender la administración del GLP-1 RA el día del procedimiento.
- No existe evidencia que demuestre que suspender estos medicamentos, incluso una semana antes del procedimiento, elimine el riesgo de vaciamiento gástrico retardado, a pesar de seguir el ayuno habitual para la cirugía.
- Se debería considerar una dieta con líquidos claros durante 24 horas antes de cualquier procedimiento en pacientes que toman GLP-1 RA.
- Se debería considerar que todos los pacientes que toman GLP-1 RA corren el riesgo de tener el estómago lleno a pesar de no presentar síntomas gastrointestinales.
- Siempre que sea posible, se debería realizar una ecografía gástrica. Si se detecta contenido gástrico mediante ecografía y este se considera de alto riesgo de aspiración, se debería informar al paciente sobre este riesgo antes de decidir si se debe proceder con sedación/anestesia general.
- Si el procedimiento es tan urgente que no se desea posponerlo, se recomienda la intubación endotraqueal mediante inducción/intubación de secuencia rápida.
Por último destacar que la búsqueda realizada en las bases de datos de estudios habituales identifica, un reciente y amplio estudio de cohortes retrospectivo(5) con objetivo de comprobar si los pacientes adultos con diabetes en tratamiento con GLP-1 RA y sometidos a anestesia endotraqueal general, en comparación con quienes no los usan, presentan una mayor tasa de complicaciones peri o postoperatorias. Se analizaron los datos de 13.661 pacientes diabéticos en tratamiento activo con un GLP-1 RA y se observó que los usuarios de GLP-1 RA, en comparación con los no usuarios, tuvieron un riesgo significativamente menor de resultados de vaciamiento gástrico desacelerado postoperatorio [odds ratio (OR) 0,81; intervalo de confianza (IC) del 95 % 0,68-0,98] y uso de antieméticos [OR 0,81; IC del 95 % 0,67-0,97]. Además, en los usuarios de GLP-1 RA, en comparación con quienes no los usaban, no se observaron diferencias estadísticamente significativas en el riesgo de íleo [OR: 1,75; IC del 95 % 0,45-8,19], aspiración/neumonitis [OR: 0,78; IC del 95 % 0,29-2,09], hipoglucemia [OR: 1,00; IC del 95 % 0,43-2,31] o mortalidad a los 30 días [OR: 2,00; IC del 95 % 0,18-22,10].