[Paclitaxel (o taxol) es un anticanceroso derivado del taxano]
La información contenida en los documentos consultados sugieren que la crioterapia y las soluciones ungueales hidratantes, bálsamo vegetal rico en polifenoles o de poliuretano se han mostrado eficaces en la prevención de la onicólisis secundaria al tratamiento con paclitaxel. Aunque se necesitan más estudios para establecer los protocolos de uso rutinario, la eficacia a largo plazo y la seguridad de estas intervenciones.
El sumario de evidencia(SE) de UpToDate sobre los efectos dermatológicos adversos durante el tratamiento del cáncer sistémico(1), recoge que con frecuencia se observan cambios ungueales no específicos: surcos transversales en la placa ungueal (líneas de Beau), onicomadesis, cambios pigmentarios y onicólisis (desprendimiento de la lámina ungueal del lecho ungueal). Este SE cuenta con una tabla en la que se muestran las alteraciones más frecuentes producidas en las uñas según el tratamiento oncológico utilizado y menciona, que tras suspender la quimioterapia, todas estas afecciones suelen resolverse a medida que la uña crece.
Con respecto a la prevención de los efectos tóxicos en las uñas y la piel inducidos por taxanos, este SE hace referencia a una revisión sistemática (RS) (2) en la que se incluyeron 34 estudios, en 6 de los cuales se abordaron intervenciones preventivas de estos efectos tóxicos que pueden afectar hasta al 43,7% de los pacientes que reciben tratamiento con paclitaxel. El uso de guantes congelados (GC) fue respaldado por 4 (67%) de los 6 estudios para prevenir los efectos tóxicos en las uñas. Sin embargo, los estudios incluidos fueron generalmente pequeños y mostraron una heterogeneidad metodológica considerable con respecto a los protocolos de enfriamiento (−18 °C a −20 °C frente a −25 °C a −30 °C), entre los regímenes de quimioterapia y la elección de las extremidades de control. Otras intervenciones preventivas que se mostraron eficaces fueron la aplicación de almohadilla de gel refrescante, inmersión en agua fría y la aplicación de una solución hidratante para uñas. Los autores concluyen que, a pesar de los datos limitados, se puede recomendar a los pacientes el uso sistemático de GC a una temperatura de –10 °C a –20 °C durante un total de 90 minutos (15 minutos antes y durante la administración del fármaco, así como 15 minutos después) y la aplicación de una solución hidratante para uñas, ya que ambas intervenciones han mostrado una eficacia prometedora en la prevención de la onicólisis. No obstante, añaden que se necesitan más estudios para establecer los protocolos de uso, caracterizar la seguridad y eficacia de estas intervenciones en pacientes que reciben quimioterapia basada en taxanos.
El segundo SE(3) sobre los efectos cutáneos (incluidas las uñas) de las terapias dirigidas para el cáncer, señala que los cambios en las uñas pueden afectar la calidad de vida y las actividades de la vida diaria de estos pacientes y recoge una serie de estrategias generales para prevenir las alteraciones de las uñas:
- Mantener las uñas cortas y evitar el uso de guantes y zapatos ajustados.
- Evitar la inmersión frecuente en agua.
- Hidratar las zonas periungueales.
Este SE propone tratamientos de primera línea, recogidos en una Guía de Práctica Clínica de la European Society for Medical Oncology (ESMO, por sus siglas en inglés) sobre prevención y manejo de la toxicidad dermatológica producida por los tratamientos oncológicos(4) para las diferentes alteraciones de las uñas, como son estimulantes y fortalecedores del crecimiento de la placa ungueal:
- Solución para uñas de poliuretano al 16 % (Nuvail)
- Biotina 2,5 mg/día por vía oral (Grado C, Nivel V de la ESMO)*(4)
Otra RS(5) realizada para evaluar la eficacia de la crioterapia y el uso de soluciones para uñas (SU) en la prevención de la toxicidad ungueal (TU) inducida por quimioterapia basada en taxanos, incluyó nueve estudios, tres ECA y seis estudios prospectivos que involucraron a 708 personas. Las SU utilizadas fueron un bálsamo vegetal rico en polifenoles y sustancias hidratantes. La temperatura de la crioterapia varió entre los estudios entre -4ºC y -30ºC y los tiempos de aplicación entre 15 y 90 minutos. El resultado primario fue la TU inducida por taxanos. Los resultados secundarios fueron la toxicidad cutánea (TC), el tiempo hasta la toxicidad y la comodidad del paciente. Para el metanálisis, se comparó la gradación de la TU inducida por taxanos. La TU y la TC fueron significativamente menores en los pacientes que usaron crioterapia frente a los controles (TU de grado 1: riesgo relativo [RR] = 0,51, intervalo de confianza [IC] del 95% = 0,30-0,89; TU de grado 2-3: RR = 0,36, IC del 95% = 0,11-1,12; TU total: RR = 0,49; IC del 95% = 0,30-0,79; TC: RR = 0,46, IC del 95% = 0,33-0,64). Los pacientes tratados con SU mostraron una TU significativamente menor que los controles. Los autores concluyen que tanto la solución ungueal como la crioterapia representan un tratamiento profiláctico eficaz para la TU inducida por taxanos y mejoran su calidad de vida y su estado funcional, aunque se necesitan más estudios para establecer los protocolos de uso rutinario, la eficacia a largo plazo y la seguridad de estas intervenciones.
Un estudio de fase II de un solo brazo evaluó la crioterapia suave para la reducción de la TU de grado 2 (onicólisis, hematoma subungueal, onicomadesis) a las 12 semanas en 67 pacientes con cáncer de mama (de 18 a 74 años de edad) que no habían recibido tratamiento con taxanos y que se sometieron a quimioterapia adyuvante semanal con paclitaxel(6). Se colocaron compresas de hielo instantáneo sobre los dedos de las manos y los pies durante un total de 70 minutos durante la administración de paclitaxel a una temperatura entre -5 °C y +5 °C. La toxicidad ungueal se evaluó semanalmente. Doce pacientes experimentaron toxicidades ungueales de grado 2 (17,9 %, IC 95% 9,6 %-29,2 %; tiempo medio de aparición: 56 días): la onicólisis fue la toxicidad de grado 2 más frecuente (13,4 %), seguida del hematoma subungueal (9,0 %) y la onicomadesis (1,5 %). Diecisiete pacientes (25,4 %) no informaron toxicidad ungueal. El 62,7 % de los pacientes no informó dolor y el 22,4 % sufrió dolor moderado. Ningún paciente experimentó dolor intenso u otros efectos adversos. Los autores concluyen que la compresa de hielo instantánea es una intervención profiláctica factible para disminuir la TU, bien tolerada por los pacientes y con un impacto limitado en la carga de trabajo rutinaria, por lo que se podría considerar utilizarla en pacientes que rechazan (o interrumpen) la crioterapia o el uso de los GC congelados no es posible.
La evaluación de fármaco realizada por Micromedex sobre paclitaxel(7) recoge que la toxicidad ungueal inducida por taxanos puede dar lugar las alteraciones en las uñas, incluida la melanoniquia, leuconiquia, onicólisis, onicomadesis, línea de Beau y paroniquia en el área periungueal. Para la prevención, recomienda el uso de solución para uñas p. ej., bálsamo para uñas, solución hidratante para uñas, ceras a base de plantas y aceites esenciales ricos en polifenoles fitoquímicos y fenólicos) y el uso de crioterapia (p. ej., guantes congelados, calcetines congelados y bolsas de hielo).
*Ver niveles de evidencia y grados de recomendación en el documento original.