En la búsqueda se han encontrado 2 informes de casos, que utilizan para el manejo del caput succedaneum (CS) o del cefalohematoma (CH), la compresión mediante vendaje, pero sin embargo, un sumario de evidencias (SE) de Uptodate, no nombra el vendaje compresivo como tratamiento.
El estudio de un caso de un niño de 13 años con un CH espontáneo(1) indica que se logró una rápida recuperación mediante drenaje quirúrgico y vendaje inmediato. Otro estudio(2) plantea el caso de un paciente de 41 años con síndrome de Ehlers-Danlos, que se presenta con inflamación del cuero cabelludo después de un trauma menor en la cabeza. Se le aplicó tratamiento conservador con vendajes de compresión, que fue incapaz de detener la progresión del hematoma y el paciente desarrolló un gran CH, lo que exigió una intervención quirúrgica definitiva (evacuación de aproximadamente 1 litro de sangre), seguido de la colocación de drenaje y vendaje de compresión.
Sin embargo, el SE de Uptodate sobre lesiones neonatales durante el parto (3) incluye entre las lesiones extracraneales (lesiones producidas durante el parto que se deben a edema o hemorragia en diversos lugares dentro del cuero cabelludo y el cráneo) al CS y al CH y no nombra el vendaje compresivo como tratamiento:
- CS: hinchazón edematosa del cuero cabelludo por encima del periostio, que es de vez en cuando hemorrágica. Generalmente es una enfermedad benigna, y por lo general desaparece en unos pocos días y no requiere tratamiento.
Hay complicaciones informadas en los recién nacidos con CS que incluyen lesiones necróticas que resultan en cicatrices y alopecia a largo plazo. En raras ocasiones, puede ocurrir una infección sistémica como complicación de un CS infectado.
- CH: colección subperiosteal de sangre causada por la ruptura de los vasos por debajo del periostio, por lo general más del hueso parietal u occipital. Rara vez se expande después del parto, y generalmente no causa una pérdida de sangre significativa. El CH se estima que ocurre en el 1-2 % de todos los partos y es mucho más común cuando el parto es con fórceps o ventosa.
La mayoría de los CH se resuelve espontáneamente en el transcurso de unas pocas semanas sin ninguna intervención. Sin embargo, puede ocurrir la calcificación del hematoma con una inflamación ósea posterior que puede persistir durante meses y ocasionar deformidades importantes del cráneo. Dos estudios de casos han mostrado que la extirpación quirúrgica de los hematomas es exitosa cuando se calcifican u osifican.
Otras complicaciones del CH incluyen la infección y la sepsis, siendo Escherichia coli el agente causal más frecuentemente implicado. Se debe realizar aspiración y cultivo del hematoma en los casos sospechosos. La osteomielitis es una complicación de CH infectado. En este caso, el tratamiento incluye la incisión y drenaje del absceso con desbridamiento del cráneo necrótico, y una tanda prolongada de antibióticos por vía parenteral (vancomicina, gentamicina y cefotaxima).