Tras la revisión de la documentación seleccionada concluimos que no hay protocolos unánimes respecto al nivel de humidificación de una incubadora en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN), atendiendo a la edad gestacional y peso del bebé.
Describimos a continuación los propuestos en los distintos documentos.
Los Sumarios de evidencia (SE) de Dynamed Health, sobre la configuración de una incubadora en la UCIN(1) y acerca de los cuidados de bebés prematuros hospitalizados que necesitan incubadoras(2), manifiestan ambos las mismas pautas (basadas en los manuales publicados por la National Association of Neonatal Nurses de Estados Unidos) acerca del nivel de humidificación en las incubadoras de la UCIN(3,4):
- Proporcionar una humedad alta (70%-80%) durante la primera semana de vida para recién nacidos que pesen menos de 1 kg, e ir disminuyendo gradualmente a una humedad del 50%-60% hasta las 30-32 semanas de edad gestacional.
- Proporcionar una humedad más alta (85%) durante la primera semana de vida para recién nacidos entre las 23 y 27 semanas de edad gestacional, con una reducción gradual hasta alcanzar el 50% de humedad durante 3 semanas adicionales.
- Aumentar el nivel de humedad (al 80%-90%) para los bebés que reciben fototerapia(5).
Por otra parte, una revisión sistemática (RS) que evaluó doce estudios sobre los niveles de humedad de las incubadoras para bebés prematuros(6) indicó que, aunque mantener la humedad en la incubadora conlleva riesgos como el crecimiento microbiano, se evitó la pérdida transepidérmica de agua (TEWL, por sus siglas en inglés).
Los autores concluyeron que una humedad en la incubadora del 60% al 70% durante la primera semana de vida fue eficaz para prevenir la TEWL en bebés nacidos a partir de las 26 semanas. Refieren también que se necesita más investigación sobre la humidificación de la incubadora para bebés nacidos antes de las 26 semanas de gestación.
La revisión de la literatura acerca de la humedad ambiental para neonatos prematuros(7) publicada en junio de 2023 por The Royal Children’s Hospital de Melbourne menciona que no existe evidencia que respalde una humedad superior al 80% ni que se mantenga después del día 14 de vida. Tras una reducción gradual exitosa de la humedad ambiental, se puede suspender la humidificación a las 2 semanas de vida, ya que la epidermis habrá madurado para actuar como una barrera eficaz. En el documento consultado, aparece una tabla que muestra el proceso de inicio y destete de la humidificación.
Así mismo un protocolo (basado entre otras evidencias en la revisión anterior) de Thames Valley and Wessex Neonatal Network Governance Forum(8) recomienda, además, que para garantizar una humedad efectiva en toda la piel del bebé, se debería usar el pañal más pequeño y adecuado, y no se debería poner ropa. Se puede usar ropa de cama para acomodar al bebé, pero no se deberían colocar cobertores sobre él.
Por último una revisión narrativa, acerca de la termorregulación y la humedad de la incubadora apropiadas para lactantes con peso ultrabajo al nacer (ULBW, por sus siglas en inglés)(9), expresa que, a pesar de la asociación demostrada entre la falta de humedad ambiental y la deshidratación e hipernatremia y por tanto mayor riesgo de muerte, hemorragia intraventricular grave y discapacidad infantil, no existe evidencia derivada de ensayos clínicos que evalúen la variación de los niveles de humedad en la incubadora para abordar estos resultados en bebés con ULBW.
En nuestro contexto sanitario, se ha encontrado un manual de técnicas de Enfermería en la Unidad de Neonatología del Hospital Comarcal de Melilla(10). En este documento se refiere que el nivel óptimo de humedad a usar en una incubadora debe ser determinado y evaluado por la edad gestacional, madurez de la piel, capacidad para mantener la temperatura corporal y su condición general; proponen que para una edad gestacional de 26-28 semanas, un porcentaje de humedad del 100%; de 29-32 semanas: 70-80 %; de 33-34 semanas: 50-60 %; de 35 semanas: 50 %; a término: 30 %.