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Rotavirus - FAQ profesionales
El rotavirus es un virus ARN, que pertenecen al género Rotavirus, familia Reoviridae, con alta diversidad genética que se clasifican en distintos genotipos según las proteínas de la envuelta externa. Es un virus que produce infección en el tracto digestivo y es la causa principal de gastroenteritis en la edad pediátrica, especialmente en los menores de 5 años.
En España, la infección por rotavirus es la primera causa de gastroenteritis aguda en la población infantil menor de 5 años y produce un importante número de ingresos hospitalarios.
Aunque puede sufrirla cualquier persona, independientemente de la edad, la incidencia es mayor en los lactantes. Además, suele ser más grave en los prematuros, que ya tenían incluida desde el año 2019 la vacuna por su riesgo aumentado.
En los niños pequeños, la enfermedad por rotavirus suele comenzar con fiebre y vómitos, seguidos de diarrea. Los vómitos y la diarrea pueden durar de 3 a 7 días. La diarrea puede ser acuosa y puede provocar deshidratación.
Los tres síntomas de la enfermedad por rotavirus (fiebre, vómitos y diarrea) hacen que los niños pierdan líquidos. El vómito es especialmente peligroso porque es difícil de reponer líquidos en caso de vómitos persistentes, causando deshidratación. La deshidratación puede ser grave. En niños con deficiencias inmunitarias, la diarrea puede ser de mayor gravedad y más persistente.
En un estudio realizado en 25 Estados Miembros de la Unión Europea, publicado en 2006, antes de la autorización de la vacuna frente a rotavirus, se estimó que esta infección provocaba anualmente 23,6 millones de casos en menores de 5 años, suponiendo en esta franja de edad 700.000 visitas a Atención Primaria, 87.000 ingresos hospitalarios y 231 fallecimientos. Los niños que padecían gastroenteritis por rotavirus tuvieron 3 veces más posibilidades de ingreso en comparación con gastroenteritis por otros patógenos.
No existe un tratamiento específico para el rotavirus. A los niños deshidratados se les puede administrar una solución de rehidratación oral o, en casos graves, se deben administrar líquidos por vía intravenosa.
La transmisión del rotavirus es fecal-oral. Es muy contagioso y se propaga fácilmente desde los niños que ya están infectados a otros niños y, a veces, a los adultos. Se eliminan grandes cantidades de rotavirus por las heces de las personas infectadas y el virus se propaga fácilmente a través de manos y objetos contaminados, como juguetes. El rotavirus se puede transmitir desde 2 días antes hasta 10 días después de padecer diarrea en niños sanos, aunque este periodo puede ser mayor en inmunodeprimidos.
Una persona puede desarrollar la enfermedad por rotavirus más de una vez en la vida, porque hay muchos genotipos de rotavirus diferentes. Sin embargo, hay que tener en cuenta que las segundas infecciones tienden a ser menos graves que las primeras.
No. La mejora de la higiene y el saneamiento no han sido muy eficaces en la reducción de la enfermedad por rotavirus. Esto lo podemos ver por el hecho de que casi todos los menores de 5 años a nivel mundial han padecido, al menos, una infección por rotavirus, a pesar de las diferencias en materia de saneamiento entre países.
Existen dos vacunas atenuadas de administración oral comercializadas en España para prevenir la infección por rotavirus: Rotarix® (GSK), o RV1, es una vacuna monovalente que proviene de la cepa humana atenuada RIX44144. Rotateq® (MSD), o RV5, es una vacuna pentavalente bovina-humana reordenada. La vacuna que se incluye en el Calendario de vacunación a lo largo de toda la vida en la Región de Murcia a partir del año 2024 es Rotateq®.
Sí. Los estudios de eficacia y efectividad de ambas vacunas varían entre el 80-95 % frente a enfermedad grave y hospitalización. Además, ambas vacunas tienen niveles parecidos de protección frente a las cepas homotípicas incluidas en las vacunas y frente a las parcial y totalmente heterotípicas. Se dispone de datos españoles, de un estudio realizado en Navarra en 2011, en los que se concluyó que la efectividad de la pauta completa frente a gastroenteritis por rotavirus fue del 78 % y frente a hospitalización del 83 %.
Para aquellos lactantes que comiencen el esquema de vacunación, será de tres dosis, a los 2, 4 y 6 meses, junto a las vacunas del calendario oficial de vacunación de la Región de Murcia. Sin embargo, en caso de ser necesario, la primera dosis de vacuna podría adelantarse y administrarse a partir de las 6 semanas de vida, siendo el período mínimo entre cada una de las dosis de, al menos, 4 semanas.
No. Según se indica en la ficha técnica (https://cima.aemps.es/cima/dochtml/ft/06348001/FT_06348001.html ), no se puede iniciar la vacunación con esta vacuna por encima de las 12 semanas de vida. Además, una vez comenzada la pauta vacunal, se recomienda que las tres dosis se completen a las 20-22 semanas de edad; sin embargo, si es necesario, la tercera dosis (la última) se puede administrar hasta las 32 semanas de edad.
Sí. De hecho, son un grupo de población con mayor riesgo, en caso de infección por rotavirus, de complicaciones y casos graves. A pesar de que la ficha técnica de la vacuna Rotateq® contempla el uso de la misma en lactantes con antecedente de prematuridad desde la semana 25 de la gestación, los grandes prematuros se consideran un grupo de mayor riesgo en caso de infección por rotavirus, por lo que el beneficio de vacunar es mayor que el posible riesgo en los nacidos con 24 semanas de gestación o menos. Lo único que hay que hacer es solicitar consentimiento informado a los progenitores o tutores legales, que puede ser verbal, pero habrá que dejar constancia en la historia clínica acerca de la aceptación de la vacunación tras la obtención del consentimiento informado.
Sí. A pesar de llevar múltiples precauciones higiénicas, no tener hermanos mayores ni acudir a guardería, el lactante tiene riesgo de padecer una infección por rotavirus, ya que sus padres también pueden padecerla y transmitírsela; de hecho, muchas veces los adultos padecen la infección de manera asintomática, aunque pueden transmitirla.
El intervalo óptimo es de 8 semanas, aunque el mínimo es de 4 semanas.
Aunque la información sobre intercambiabilidad de las vacunas Rotateq® o RV5 y Rotarix® o RV1 es limitada, sí que hay algo de evidencia que las pautas combinadas son bien toleradas e inducen respuesta inmune comparable al de las pautas en las que solo se administra un producto. Por tanto, en función de los antecedentes vacunales, la pauta se continuará de la siguiente manera:
- Una dosis de Rotarix®: Dos dosis de Rotateq® con un intervalo mínimo de 4 semanas entre dosis.
- Una dosis de Rotateq®: Dos dosis de Rotateq® con un intervalo mínimo de 4 semanas entre dosis.
- Dos dosis de Rotarix®: Correctamente vacunado, no precisa más dosis.
- Dos dosis de Rotateq®: Una dosis de Rotateq® con un intervalo mínimo de 4 semanas entre dosis.
- Una dosis de Rotarix® y una dosis de Rotateq® en cualquier orden: Una dosis de Rotateq® con un intervalo mínimo de 4 semanas entre dosis.
La vacuna es de administración siempre oral, nunca por vía intramuscular.
Primero se administrará la vacuna frente a rotavirus por vía oral y, posteriormente, las vacunas de aplicación intramuscular de calendario, dado que la sacarosa que contiene como excipiente ha demostrado tener cierto efecto analgésico.
Sí. No hay ningún problema y es lo recomendado. Si, por cualquier motivo, no se administrase junto con el resto de vacunas que se administran por vía intramuscular en la misma visita, no es necesario dejar ningún intervalo específico entre Rotateq® y el resto de vacunas.
Como el resto de vacunas de calendario, la vacuna se administrará en el centro de salud correspondiente o el puesto de vacunación habitual, en el caso de pacientes privados y de mutualidades.
En el caso improbable de que un niño escupa, regurgite o vomite la mayor parte de la dosis de la vacuna, se puede administrar una única dosis de sustitución en la misma visita. Si regurgita o vomita poca cantidad, una vez que ha abandonado la consulta, no es necesaria ninguna otra dosis.
Sí, es una vacuna muy segura. Los efectos adversos más frecuentes son los vómitos y la diarrea leve.
Aunque, dentro de los efectos adversos, se han asociado a un mínimo incremento del riesgo de padecer invaginación intestinal (1-6 casos/100.000 vacunados), este riesgo es mayor tras la primera dosis en la primera semana postvacunación. Por tanto, a pesar de que sea muy infrecuente, en caso de fiebre alta, sangre en heces, vómitos persistentes y/o distensión abdominal se aconseja consulta con el servicio de urgencias.
Un estudio realizado en Estados Unidos no encontró un aumento en el riesgo de invaginación intestinal después de Rotateq®, pero encontró una mayor riesgo después de la primera y segunda dosis de la vacuna Rotarix®. Sin embargo, según este estudio, se esperaría un caso de invaginación intestinal por cada 20.000 niños que estén completamente vacunados. Es importante tener en cuenta que es mucho más probable que la enfermedad por rotavirus cause invaginación intestinal y otras complicaciones de salud graves que la vacunación contra el rotavirus, lo que hace que sea muy beneficiosa la vacunación.
La vacuna está contraindicada en las siguientes situaciones:
- Antecedente de reacción anafiláctica confirmada a una dosis previa de la vacuna o a alguno de sus componentes.
- Antecedente personal de invaginación intestinal.
- Tener más de 12 semanas de vida al inicio de la pauta vacunal.
- No se debe administrar ninguna dosis para completar la pauta de vacunación por encima de las 32 semanas para Rotateq®.
- Presencia de malformaciones congénitas del tracto gastro-intestinal no corregidas que predispongan a sufrir una invaginación intestinal. La enterocolitis necrosante intervenida, malformaciones gastrointestinales corregidas, peritonitis meconial, intestino corto o presencia de ostomías NO contraindica la administración de la vacuna.
- Inmunodeficiencia combinada grave, trasplante de médula, inmunodeficiencias humorales graves en tratamiento con inmunoglobulinas y lactante que precise quimioterapia.
- Intolerancia hereditaria a fructosa, malabsorción a glucosa-galactosa o insuficiencia sacarosa-isomaltosa.
- Aunque tradicionalmente la recepción de inmunosupresores/inmunomoduladores por parte de la gestante era una contraindicación para que el lactante recibiera vacunas atenuadas en los doce primeros meses de la vida, un reciente y amplio estudio de cohortes de niños y niñas expuestos a agentes biológicos, especialmente anti-TNF, ha mostrado que la vacuna frente a rotavirus es segura en esas circunstancias, no siendo necesaria la determinación rutinaria de las concentraciones séricas de los fármacos en el lactante (Fitzpatrick T et al. Immunological effects and safety of live rotavirus vaccination after antenatal exposure to immunomodulatory biologic agents: a prospective cohort study from the Canadian Immunization Research Network. Lancet Child Adolesc Health. 2023;7(9):648-656), lo que queda también reflejado en el documento ¿Recomendaciones de vacunación frente a rotavirus¿ elaborado por la Ponencia de Programa y Registro de Vacunaciones 2023 y aprobado por la Comisión de Salud Pública.
Lo ideal es no posponer la administración de vacunas si no está justificado. Sin embargo, podría evaluarse individualmente en caso de lactantes con un proceso febril, para evitar confundir un error diagnóstico de cualquier enfermedad atribuyendo cualquier síntoma a efectos adversos de la vacuna. También podría valorarse en un lactante con vómitos o diarrea, para evitar la regurgitación de la vacuna o la existencia de un peristaltismo aumentado, lo que podría reducir la efectividad vacunal.
Los lactantes que hayan padecido una gastroenteritis por rotavirus antes de recibir la pauta completa de vacuna, deberán comenzar o completarla, según el número de dosis recibidas y la edad actual. La primera infección por virus salvaje puede generar solamente una protección parcial frente a infecciones futuras.
Sí, aunque no necesariamente estará producida por la vacuna. En general, no contraindicaría, en su caso, la administración de las dosis siguientes.
Aunque no está demostrada la transmisión del virus a los contactos del niño/a vacunado/a, se aconseja, en este supuesto, y en las dos semanas posteriores a la recepción de cada dosis de vacuna un cuidadoso lavado de manos tras el cambio de pañales.
La vacuna se puede administrar en cualquier momento del día, incluso en el momento de la toma, pero sin verter el contenido de la vacuna dentro del biberón.
Sí. De hecho, se debe administrar durante su ingreso hospitalario, siempre que esté estable y pueda recibir el resto de vacunas de calendario.
Esperar hasta después del alta puede suponer que se supere la edad máxima para iniciar la pauta de vacunación (12 semanas de vida para Rotateq®) y, en definitiva, se reduzca la cobertura de vacunación en esta población tan vulnerable.
Aunque, al tratarse de una vacuna de virus vivos atenuados, teóricamente es posible la transmisión horizontal del virus vacunal dentro de las unidades neonatales, esta teoría no ha sido documentada en estudios clínicos. Por tanto, con los datos existentes, la vacunación frente al rotavirus presenta una relación riesgo-beneficio adecuada para su utilización en unidades neonatales.
A pesar de ello, tras la administración de la vacuna frente a rotavirus en una unidad neonatal, durante 2 semanas, se tomarán las siguientes precauciones con dichos pacientes para reducir el riesgo de trasmisión del virus vacunal:
- Aislamiento de contacto (bata y guantes).
- Lavado de manos antes y después de la manipulación del paciente.
- Estrictas medidas higiénicas en el cambio de pañales. Retirada de guantes inmediata e higiene de manos antes de tocar nada tras la eliminación del pañal.
- No será necesario cambiar a los pacientes de box, ya que no precisan aislamiento de otros niños. Se pondrá un cartel en el puesto del niño vacunado recordando el uso de bata, guantes y lavado de manos, sobre todo tras los cambios de pañal.
La vacuna se puede administrar a la vez que otros medicamentos, pero no deben mezclarse antes de su administración.
La vacuna se puede administrar en cualquier momento antes, junto con o después de la administración de cualquier producto sanguíneo, incluidos los productos que contienen anticuerpos.
Si un lactante a vacunar está siendo alimentado por sonda, durante su ingreso hospitalario o en su domicilio por alguna patología, la vacuna se puede administrar por la misma, añadiendo suero fisiológico o leche tras la vacuna.
Última actualización: 19/06/2024
